La oportunidad de los negocios

Benítez advirtió que los proveedores mineros argentinos deberán prepararse para una escala de inversiones que todavía no conocen

El presidente de la Cámara Argentina de Proveedores Mineros (CAPMIN), Manuel Benítez, aseguró en Rosario que la minería argentina está frente a una oportunidad extraordinaria de crecimiento, especialmente por los proyectos de cobre, pero señaló que las empresas proveedoras deberán fortalecer su capacidad técnica, financiera y operativa para responder a las exigencias de las grandes compañías internacionales.

La necesidad de contar con financiamiento para que las pymes puedan acceder a los contratos de las nuevas inversiones mineras fue uno de los principales planteos que realizó Manuel Benítez durante la primera Ronda de Negocios del RIGI, realizada en la Estación Fluvial de Rosario.

El presidente de CAPMIN participó del panel denominado “Cómo ganar competitividad a partir del fortalecimiento de la cadena de valor”, junto a representantes de CAEM, ADIMRA, la Mesa del Litio, la Mesa del Cobre y PromArgentina.

Benítez sostuvo que la Argentina atraviesa una etapa de oportunidades que no tiene antecedentes recientes por la presencia de grandes compañías internacionales y el desarrollo de proyectos que pueden transformar la actividad minera durante las próximas décadas.

Sin embargo, advirtió que las empresas argentinas deberán prepararse para afrontar una dimensión de negocios diferente de la que han conocido hasta ahora y que exigirá mayores capacidades de organización, especialización y respaldo financiero.

"Lo que estamos viendo ahora es la gran escala, que la verdad que no la conocemos; la escala que viene es una escala extraordinaria", afirmó el dirigente empresario.

El desafío del cobre

El titular de CAPMIN identificó al cobre como uno de los principales motores de las futuras oportunidades comerciales y recordó que la Argentina tuvo en Minera Alumbrera, en Catamarca, su antecedente más importante de producción de este mineral a gran escala.

En ese sentido, mencionó los cinco proyectos de cobre de San Juan, MARA en Catamarca, Taca Taca en Salta y los desarrollos que existen en Mendoza como parte de una cartera de inversiones que ampliará las posibilidades de contratación de proveedores nacionales.

"Hay mucho para hacer de parte de los proveedores mineros nacionales, fundamentalmente en cobre", sostuvo Benítez, quien destacó que el país importa buena parte del cobre que utiliza pese a disponer de importantes recursos minerales.

El planteo también puso de manifiesto que el crecimiento de las inversiones no significará automáticamente la adjudicación de contratos a empresas nacionales, porque la capacidad de competir dependerá de sus condiciones técnicas, comerciales y financieras.

Preparación y confianza

Benítez destacó las capacidades industriales que existen en distintas regiones del país y mencionó especialmente a Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Entre Ríos, además de la experiencia acumulada por empresas que ya trabajan para grandes operaciones mineras.

También señaló que las exigencias propias de las operaciones mineras obligan a las empresas contratistas a mantener procesos permanentes de capacitación, actualización tecnológica y cumplimiento de estándares de seguridad.

"Un proveedor que entra en una mina deja de ser proveedor, sino que es un compañero de trabajo", afirmó, para explicar la relación que se establece entre las operadoras y las empresas que participan de sus actividades.

Para Benítez, la confiabilidad constituye una condición fundamental porque los proveedores deben responder a exigencias de seguridad, cumplimiento de plazos y administración de riesgos que forman parte de la operación cotidiana de una mina.

Sin crédito no hay contratos

Uno de los aspectos más relevantes de su intervención estuvo relacionado con la necesidad de mejorar las condiciones de financiamiento para las pequeñas y medianas empresas que aspiran a incorporarse a los grandes proyectos.

"Si no tenemos banca, no tenemos contrato", afirmó Benítez al explicar que una pyme puede acceder a una oportunidad comercial y, sin embargo, encontrar dificultades para financiar el capital de trabajo necesario para cumplir con sus obligaciones.

El dirigente destacó la colaboración que comienza a prestar el sistema financiero argentino y valoró particularmente las herramientas vinculadas con las facturas conformadas, que pueden facilitar el acceso anticipado a fondos respaldados por operaciones comerciales.

El problema adquiere especial relevancia en los proyectos de cobre porque las obras de construcción demandarán cantidades importantes de equipamiento, servicios industriales, transporte y personal especializado, con compromisos que muchas empresas no podrán afrontar solamente con recursos propios.

En consecuencia, el financiamiento no aparece únicamente como una herramienta de crecimiento empresarial, sino como una condición para que una mayor cantidad de proveedores argentinos pueda competir por contratos de gran escala.

El encuentro de Rosario también incluyó espacios específicos dedicados a instrumentos financieros para pymes y a la vinculación entre bancos, organismos de garantías y empresas proveedoras.

Benítez cerró su intervención con un mensaje de integración entre las empresas nacionales, las cámaras sectoriales y las grandes operadoras, al recuperar una expresión que atribuyó a Michael Meding: "Acá no sobra nadie, hay que seguir trabajando".

La advertencia del presidente de CAPMIN deja planteado uno de los desafíos centrales de la nueva etapa minera argentina: convertir el crecimiento de las inversiones en contratos para empresas nacionales que puedan responder a mayores exigencias de escala, seguridad, calidad y financiamiento.

El desarrollo de los proyectos de cobre ofrecerá oportunidades importantes, pero la capacidad de aprovecharlas dependerá tanto de las decisiones de compra de las operadoras como de la preparación y el acceso al crédito de los proveedores.

 

Minería & Desarrollo

 

Te puede interesar