Una inversión aún condicionada

Taca Taca avanza hacia el RIGI por US$5.250 millones, pero sigue sin resolver la aprobación ambiental y el consumo de agua

First Quantum solicitará su ingreso al RIGI antes de fin de año, mientras continúa pendiente la aprobación ambiental de Taca Taca. El expediente lleva más de siete años en evaluación, una demora excepcional que plantea interrogantes sobre la documentación presentada por la empresa o el desempeño de los organismos provinciales. Faltaría garantizar el abastecimiento de agua durante los 35 años de vida útil de la mina.

La minera canadiense First Quantum confirmó que solicitará antes de finalizar 2026 el ingreso de Taca Taca al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una decisión que podría acercar el desarrollo de uno de los mayores proyectos de cobre de Argentina. La iniciativa contempla una inversión inicial de US$4.200 millones, que alcanzaría los US$5.250 millones con la ampliación de la operación.

El anuncio se conoció después de una reunión entre el canciller Pablo Quirno y las principales autoridades de First Quantum, encabezadas por su presidente Kevin McArthur y su CEO, Tristan Pascall.

La posibilidad de acceder a los beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios del RIGI constituye una herramienta determinante para avanzar en el financiamiento y la decisión definitiva de construcción.

El nuevo escenario confirma el análisis que Minería & Desarrollo publicó el 24 de agosto, cuando advirtió que Taca Taca necesitaba resolver tres cuestiones fundamentales antes de convertirse en una mina: obtener la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), conseguir las concesiones definitivas de agua y asegurar su incorporación al RIGI.

Dos meses después, el proyecto registra avances, pero ninguna de esas tres condiciones está completamente resuelta.

El principal interrogante sigue siendo la autorización ambiental, cuyo expediente lleva más de siete años en evaluación desde la presentación inicial de febrero de 2019.

Una demora de semejante magnitud, extraordinaria para la actividad minera argentina, obliga a examinar tanto la consistencia de los estudios presentados por First Quantum como el funcionamiento de los organismos provinciales responsables de analizarlos.

Una demora extraordinaria

La extensión del procedimiento ambiental de Taca Taca expone una situación difícil de justificar sin conocer las razones técnicas y administrativas que impidieron resolverlo.

Los más de siete años transcurridos lo ubican entre los casos de evaluación ambiental más prolongados de la minería argentina.

Durante ese período, First Quantum incorporó modificaciones de ingeniería, nuevos estudios hidrogeológicos y documentación complementaria, mientras Salta solicitó la intervención del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR).

La duración del procedimiento plantea si las demoras obedecieron a inconsistencias o insuficiencias en los informes empresariales, o dificultades de los organismos evaluadores o a una combinación de ambas circunstancias.

La audiencia pública convocada por el Gobierno de Salta para el 12 de noviembre en Tolar Grande podría ofrecer algunas respuestas sobre las razones que explican semejante demora.

Será una oportunidad para que la compañía y las autoridades provinciales expongan los aspectos técnicos del emprendimiento y aclaren qué observaciones, exigencias o modificaciones mantuvieron pendiente la autorización ambiental durante tantos años.

La convocatoria también permitirá a las comunidades y organizaciones interesadas formular observaciones sobre el Informe de Impacto Ambiental y Social, particularmente respecto de los recursos hídricos y los efectos de una operación minera de gran escala.

Sin embargo, su realización no implica la aprobación automática de la DIA, que deberá ser resuelta posteriormente por la autoridad provincial.

Lee también: Taca Taca, ante tres definiciones que separan la promesa de la realidad

Agua para 35 años

El consumo de agua constituye la segunda cuestión que First Quantum deberá resolver para garantizar el funcionamiento de Taca Taca durante los 35 años de vida útil previstos.

La Secretaría de Recursos Hídricos de Salta otorgó una factibilidad hidrológica para la primera etapa, pero ese certificado todavía debe convertirse en las concesiones definitivas que permitan utilizar el recurso.

Los estudios técnicos de la compañía señalan que las fuentes identificadas permitirían abastecer la planta inicial, diseñada para procesar 40 millones de toneladas de mineral por año, y aproximadamente el 90% de los requerimientos de una futura expansión a 60 millones.

Esto significa que todavía deben completarse los estudios y definirse las fuentes necesarias para cubrir la totalidad de la demanda proyectada.

First Quantum sostiene que utilizará fuentes industriales no destinadas al consumo humano y que recirculará más del 85% del agua empleada en sus procesos.

Sin embargo, esos porcentajes no reemplazan la necesidad de establecer cuánto volumen deberá extraerse de los acuíferos, durante cuánto tiempo y cuáles serán las consecuencias acumulativas de una explotación de varias décadas.

El problema adquiere especial relevancia por las características de la Puna salteña, donde las precipitaciones son escasas y los procesos de recuperación de las reservas subterráneas pueden ser muy lentos.

Garantizar el abastecimiento para toda la operación exige demostrar la disponibilidad efectiva del recurso, las condiciones de extracción y los mecanismos de control que deberán aplicar las autoridades.

Los próximos pasos

La intención de First Quantum de acceder al RIGI representa una señal importante para el futuro de Taca Taca y para la minería argentina. El régimen permite mejorar las condiciones de inversión frente a otros países productores de cobre que ofrecen mayor estabilidad jurídica, infraestructura desarrollada y estructuras tributarias más competitivas.

El emprendimiento proyecta una producción media de 291.000 toneladas anuales de cobre durante su primera década, además de generar hasta 4.000 empleos durante la construcción y alrededor de 2.000 en la operación.

Su desarrollo también abre oportunidades para proveedores salteños ya que demandará importantes obras de infraestructura.

Pero la decisión de solicitar los beneficios nacionales no resuelve por sí misma las obligaciones ambientales e hídricas que corresponden a la provincia. Tampoco constituye una decisión definitiva de inversión, que dependerá de que First Quantum complete los permisos y consiga las condiciones financieras para ejecutar el proyecto.

Taca Taca tiene recursos minerales, escala económica y una inversión anunciada capaz de transformar la actividad minera de Salta.

Lo que todavía necesita es cerrar los mismos tres asuntos que Minería & Desarrollo señaló en agosto, mientras la próxima audiencia pública aparece como una oportunidad para esclarecer las razones de una evaluación ambiental que ya supera los siete años.

 

 

Minería & Desarrollo

 

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