2026-09-18

El deshielo ya comenzó: el caudal del Río San Juan creció 20% en 28 días

La comparación oficial entre el 14 de agosto y el 11 de septiembre muestra que el Río San Juan elevó 20,1% su caudal en Km 101. En el mismo período, el desembalse de Ullum subió 150% y el agua enviada a riego se multiplicó por 3,5. Los datos confirman el inicio del cambio estacional, aunque todavía no alcanzan para proyectar cómo terminará la temporada hídrica.

El deshielo ya empezó a hacerse visible en el sistema hídrico de San Juan. La comparación entre las planillas del 14 de agosto y del 11 de septiembre de 2026 —un período de 28 días— muestra un cambio concreto en el caudal del río, en la operación de los diques y, sobre todo, en la cantidad de agua que comenzó a enviarse hacia la red de riego.

La primera señal está en el aforo del Río San Juan en Km 101. El registro pasó de 22,300 a 26,780 metros cúbicos por segundo (m³/s): son 4,480 m³/s adicionales y un incremento de 20,1% en menos de un mes.

Es un aumento suficientemente marcado como para indicar que la cuenca ya ingresó en una etapa de mayores aportes, compatible con el inicio y avance del deshielo cordillerano.

Pero el movimiento más fuerte no aparece sólo en el río, sino en la forma en que comenzó a operar el sistema de regulación.

El desembalse desde Ullum saltó de 18,000 a 45,000 m³/s, un aumento de 150%. Al mismo tiempo, el total destinado a distribución —Valle de Tulum, Ullum-Zonda y Estero de Zonda— pasó de 13,403 a 47,087 m³/s.

En términos porcentuales, el agua enviada a riego creció 251,3%: se multiplicó por 3,5 frente a mediados de agosto.

La lectura de los embalses ayuda a entender de dónde sale esa mayor disponibilidad operativa. Ullum subió 2,84 metros, desde 759,03 a 761,87 metros sobre el nivel del mar, y sumó 43,71 hectómetros cúbicos (Hm³), equivalentes a 43,71 millones de metros cúbicos.

Lo relevante es que aumentó su volumen aun cuando estaba erogando más agua, una señal de que los ingresos al embalse fueron superiores a las salidas durante el período analizado.

El agua ya corre

Aguas arriba ocurrió lo contrario. Punta Negra bajó 2,90 metros y perdió 25,49 Hm³, mientras que Caracoles descendió 4,04 metros y redujo su volumen en 30,36 Hm³.

El comportamiento es consistente con un trasvase hacia Ullum para acompañar la mayor distribución.

Es decir: el deshielo aparece en los caudales, pero la respuesta del sistema también se apoya en la regulación y en el uso coordinado de los embalses.

Ese cambio se produce sin que haya variado la superficie bajo riego informada en ambas mediciones.

El Valle de Tulum mantiene 113.445 hectáreas y Ullum-Zonda 5.639 hectáreas, para un total de 119.084 hectáreas. Por eso, el dato central no es una expansión de la superficie servida, sino un salto en el volumen de agua que comenzó a circular por la misma estructura de distribución.

Los diques responden

Ullum, además, pasó de un volumen disponible negativo de -14,23 Hm³ a uno positivo de +29,48 Hm³, una mejora de 43,71 Hm³.

Punta Negra y Caracoles, en cambio, cedieron almacenamiento. Cuesta del Viento se mantuvo prácticamente estable: cayó apenas 0,06 metros y 0,54 Hm³.

Ese último embalse pertenece al sistema del Río Blanco/Jáchal y no tuvo una participación relevante en la variación observada en el Río San Juan.

El dato de septiembre es importante, pero no habilita todavía a hablar de una temporada hídrica resuelta.

El comparativo no incluye acumulación nival, equivalente de agua en nieve, temperaturas previstas ni una proyección de escurrimientos para los próximos meses.

Por eso permite afirmar que el deshielo comenzó a impactar en el sistema, pero no cuánto durará el aporte ni cuál será el balance final de la temporada.

Qué mirar ahora

Las próximas mediciones serán decisivas. Habrá que observar si el caudal en Km 101 mantiene la tendencia ascendente, si Ullum continúa recuperando volumen y, especialmente, si Punta Negra y Caracoles dejan de perder almacenamiento o siguen sosteniendo con reservas el mayor nivel de distribución.

La clave no será sólo alcanzar un pico de deshielo, sino cuánto tiempo se mantengan los aportes por encima de las erogaciones.

Por qué es importante

San Juan entra en una etapa sensible de su calendario hídrico. Entre el 14 de agosto y el 11 de septiembre el sistema mostró una mejora clara en caudal y capacidad de entrega, pero también evidenció que parte de esa respuesta se apoya en el movimiento de agua almacenada aguas arriba. El deshielo ya comenzó; ahora la pregunta relevante es si tendrá la persistencia y el volumen necesarios para recomponer reservas y sostener la demanda durante toda la temporada de riego.

 

Fuente de datos: “Informe comparativo. Distribución de Riego — Río San Juan”, comparación entre planillas del 14/08/2026 y 11/09/2026, Departamento de Hidráulica / Departamento Irrigación.

 

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