Nieve, avalanchas y reconocimiento aéreo: el operativo para recuperar el camino a Los Azules en San Juan
Los trabajos para despejar el camino de acceso al proyecto minero Los Azules continúan desarrollándose en la alta cordillera del departamento Calingasta, en la provincia de San Juan. Las operaciones se ejecutan en un entorno de alta complejidad geográfica y climática tras las severas nevadas registradas durante la temporada invernal.
El origen de este intenso operativo vial se remonta al pasado mes de julio, cuando las autoridades del proyecto debieron disponer la desmovilización preventiva del campamento intermedio conocido como Candadito. Dicha medida incluyó la evacuación de los trabajadores debido a las fuertes precipitaciones nívicas que dejaron la traza totalmente cubierta de nieve y material de arrastre.
"Esto es una tarea que hacemos normalmente todos los años en esta temporada, pero en esta oportunidad tenemos una particularidad que, por la excepcional cantidad de nieve que ha caído y la acumulación que ha habido, teníamos algunos sectores con altura de nieve de 6 metros aproximadamente", explicó a M&D, Fabio Oriolani, gerente de Proyectos Civiles de Los Azules.
Las labores de apertura sobre el terreno se inician a aproximadamente 30 kilómetros de la oficina que el proyecto posee en la localidad de Villa Calingasta. El punto cero de los trabajos de maquinaria se sitúa en La Alumbrera, un histórico sitio calingastino donde funcionaba una planta dedicada al procesamiento de sulfato de aluminio.
Desde que se pusieron en marcha las maniobras de remoción hace aproximadamente un mes, las cuadrillas viales han logrado despejar un total de 22 kilómetros de extensión. Esta cifra representa una porción inicial dentro de un trazado cordillerano cuya longitud total alcanza los 90 kilómetros.
"Después de un reconocimiento aéreo que se hizo la semana pasada, pudimos rearmar el cronograma de apertura del camino, considerando que los trabajos demandan más tiempo debido a las condiciones excepcionales. Mo solamente es hacer apertura de camino sino también hacer reconocimiento de los frentes de nieve permanentemente", añadió Oriolani.
Actualmente, los equipos concentran sus esfuerzos en completar los 8 kilómetros que restan para alcanzar las instalaciones del campamento intermedio Candadito. Dicho refugio permanece deshabitado de forma temporal hasta que se logre restablecer la conectividad terrestre de manera segura.
Una vez alcanzada la meta de Candadito, a la maquinaria le restarán aún 67 kilómetros adicionales de avance para conectar con el sitio donde se ubica el yacimiento principal de Los Azules. De acuerdo con las proyecciones oficiales, se prevé arribar al campamento intermedio en el corto plazo y completar la totalidad de la vía hacia finales de enero o principios de febrero.
El ritmo de avance de las máquinas es necesariamente pausado para priorizar la seguridad de las cuadrillas en la alta montaña. Oriolani, detalló que se logra despejar en promedio entre un kilómetro y un kilómetro y medio cada dos o tres días de labor.
Es importante destacar que el trazado sobre el cual se trabaja actualmente constituye una huella de carácter estrictamente transitorio. En forma paralela a estos trabajos de emergencia, se avanza en el proceso de licitación para la construcción del camino definitivo de acceso al emprendimiento.
Uno de los mayores desafíos durante el despeje es la constante amenaza que representan los desprendimientos en la alta cordillera. Las estadísticas oficiales del operativo indican que se han contabilizado alrededor unas 18 a 20 avalanchas desde que comenzaron las tareas hace un mes.
En el frente de avance opera un parque de maquinaria pesada integrado por un tractor topador D8, un cargador frontal y una excavadora. La estrechez del camino de montaña impide incorporar una cantidad mayor de equipos pesados en el mismo sector sin comprometer la seguridad de los operarios.
El contingente humano desplegado en la cordillera comprende entre unas 24 personas abocadas de manera continua a la apertura y mantenimiento de la vía. Este grupo incluye tanto a los maquinistas viales como a los integrantes de la brigada especializada en la evaluación de avalanchas.
A fin de complementar las maniobras terrestres, se efectúan sondeos y patrullajes aéreos periódicos sobre la región. Estas inspecciones visuales desde el aire permiten monitorear de manera integral el estado de los distintos tramos de la traza e identificar de forma anticipada los acumulados críticos de nieve.
Finalmente, la planificación del operativo contempla el análisis constante de la dinámica hídrica de la zona de cara a la temporada de deshielo. El equipo cuenta con el asesoramiento de un especialista en hidrología que trabaja junto a Ramiro Cascón, jefe de Soluciones Hídricas del proyecto, evaluando el volumen de agua esperado y determinando las acciones preventivas en los sectores más vulnerables.
El camino definitivo hacia Los Azules
Oriolani detalló que el camino de acceso estará dividio en tres secciones. La sección 1 comienza en Ruta 12 y se extiende hasta el denominado kilómetro 0, es decir, La Alumbrera.
Desde allí, el camino de acceso, en su sección 2, transitará por el sector en el que actualmente los equipos se encuentran en tareas de despeje, hasta el kilómetro 45, en la zona de Cuesta del Totora.
Finalmente, la sección 3 abarcará los restantes kilómetros hacia donde se encuentra la base del proyecto, completando así unos 90 kilómetros desde La Alumbrera, hasta donde estarán el yacimiento Los Azules,