La Rioja cuestiona al RIGI y busca otro modelo: Quintela propone participación estatal en los proyectos mineros
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, volvió a cuestionar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y planteó un esquema alternativo para el desarrollo de la minería en la provincia, basado en la participación de empresas estatales junto con capitales privados. El mandatario sostuvo que el objetivo es que el Estado provincial tenga una participación directa en los proyectos y que una mayor proporción de los beneficios económicos permanezca en el territorio.
En declaraciones realizadas en una entrevista con un medio de San Juan Quintela calificó al RIGI como “el peor despojo que tiene la República Argentina” y explicó que su posición no implica rechazar la llegada de inversiones privadas o extranjeras, sino modificar las condiciones bajo las cuales se desarrollan los emprendimientos mineros.
Según detalló, La Rioja cuenta actualmente con 25 proyectos mineros en distintas etapas, de los cuales 17 corresponden a tareas de prospección y 8 a exploración. Ninguno se encuentra todavía en etapa de explotación y, de acuerdo con sus declaraciones, ninguno de estos proyectos solicitó hasta el momento la adhesión provincial al RIGI.
La propuesta del Gobierno riojano consiste en que las empresas privadas puedan asociarse con compañías estatales de la provincia. Quintela planteó que el Estado participe con un porcentaje sobre el valor bruto de la producción, que podría ubicarse en 10%, 15% o 20%, dependiendo del mineral y de las características de cada proyecto.
“Nos asociamos con ellos”, sostuvo el gobernador al explicar el esquema. Y agregó: “Tenemos empresas estatales con las que trabajan en conjunto. El Estado se asocia con ellos y decimos: ‘Bueno, vamos con un 10% del bruto. Vamos con un 15%, un 20%, de acuerdo con el mineral’. Nos ponemos de acuerdo porque yo no le impongo nada. Nos ponemos de acuerdo los proveedores, los trabajadores y la riqueza para la empresa, para el país y para la provincia.”
Sin proyectos en explotación
Uno de los puntos centrales planteados por Quintela es que La Rioja todavía no cuenta con licencia social para avanzar hacia la explotación minera. El gobernador señaló que durante su gestión se comenzó a trabajar en la construcción de confianza con sectores de la sociedad que mantienen reparos frente a la actividad.
“No, explotación no, porque nosotros todavía no tenemos licencia social. A partir de mi llegada al poder empezamos a construir esa licencia social, esa confianza en gran parte de la sociedad, que es obviamente observada con mucha precaución y con mucho detenimiento por la gente que tiene algún tipo de dificultad con la explotación minera”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que la provincia busca establecer condiciones ambientales antes de avanzar hacia una eventual etapa productiva. “Lo que nosotros estamos procurando es darle garantías de sustentabilidad ambiental a cada uno de los proyectos. Nosotros no tenemos todavía licencia social. No tenemos el cheque en blanco de la sociedad para la explotación minera”, señaló.
La postura se inscribe en el Plan Quinquenal Minero 2026-2030 presentado por la provincia, que contempla el desarrollo de proyectos, una mayor participación estatal y el fortalecimiento de proveedores y trabajadores locales. En junio, la administración riojana había informado sobre 26 proyectos: 17 en prospección y 9 en exploración. En las declaraciones más recientes, Quintela actualizó el número a 25 proyectos, con 17 en prospección y 8 en exploración.
La discusión sobre el modelo minero
El planteo de Quintela abre una discusión diferente a la que propone el RIGI, cuyo objetivo nacional es establecer un marco de incentivos para atraer grandes inversiones. La Rioja busca, en cambio, que la participación del Estado provincial forme parte de la estructura económica de los futuros emprendimientos y que también intervengan proveedores y trabajadores locales.
La diferencia no está planteada en términos de rechazo absoluto al capital privado. El gobernador sostuvo que la provincia necesita inversiones, pero considera que el Estado debe participar de la generación y distribución de los beneficios derivados de los recursos minerales.
El debate adquiere relevancia en un contexto en el que La Rioja todavía se encuentra en una etapa predominantemente exploratoria, sin proyectos en producción. Por ese motivo, la definición de las condiciones para una eventual explotación será determinante para los emprendimientos que puedan avanzar desde la exploración hacia la construcción y posteriormente hacia la producción.
En paralelo, Quintela mantiene cuestionamientos al modelo nacional de incentivos a la minería y sostiene que la provincia debe definir un esquema propio para negociar con las compañías. El desafío para La Rioja será transformar ese planteo en condiciones concretas que permitan avanzar desde los actuales proyectos de prospección y exploración hacia inversiones productivas, sin perder de vista las exigencias ambientales y la aceptación social que el propio gobernador reconoce como pendientes.
M&D con información de Nueva Rioja