Sin compre local, pero con freno a China: la visión de CProMEC, el cluster minero más ambicioso de Mendoza
Mientras en distintas provincias argentinas avanzan leyes de "compre local" que obligan a las mineras a contratar proveedores dentro de sus fronteras, desde Mendoza surge una apuesta distinta: no una ley, sino un clúster. El Clúster de Proveedores para la Minería y la Energía de Cuyo (Cpromec) obtuvo en julio su personería jurídica y ya nuclea a 32 empresas fundadoras, con el objetivo declarado de llegar a 100 antes de fin de año.
Su particularidad no es solo el crecimiento, sino el formato. "Acá no intervienen las cámaras empresarias. Acá intervienen las empresas", resume Julio Totero, vicepresidente del CProMEC, en diálogo con Minería y Desarrollo. A diferencia de las entidades gremiales, que según Totero "de pronto están en la coyuntura, en la discusión paritaria, en la discusión de alguna legislación", el clúster nació con un objetivo puntual: generar negocios concretos en minería, petróleo y energía, y elevar el estándar de las empresas locales para que estén a la altura de proyectos como Vicuña, Los Azules, San Jorge, Mara o Pachón.
El planteo de CProMEC tiene una particularidad que lo distingue del proteccionismo que gana terreno en otras provincias: rechaza las barreras entre jurisdicciones argentinas -"hay que eliminar las barreras que ponemos entre las provincias", sostiene- pero pide protección frente a la competencia desleal de países como China, que "subsidia la producción industrial y te reintegra el 17% de todo lo que vos exportás". En esta entrevista, el vicepresidente del Cpromec cuenta cómo nació el clúster, qué les exige a las empresas que quieran sumarse y por qué cree que Mendoza puede convertirse en el centro de la próxima gran migración interna del país.
El origen del clúster tiene un dato particular. Detrás de la decisión de arrancar este camino en Guaymallén está Marcos Calvente, intendente del departamento y hoy presidente del CProMEC: ingeniero civil egresado de la Universidad Nacional de Cuyo, con experiencia de trabajo en minería en Chile. Para Totero, no es un dato menor que la alianza esté encabezada por alguien que conoce el negocio desde adentro: "profesional que entiende el negocio... que ha trabajado en el sector minero", lo define, y sostiene que esa trayectoria fue clave para haber iniciado este camino con él al frente.
- Contame cómo nace el clúster.
-Mirá, el clúster es una vieja idea de todos. Es decir, todo el mundo dice: yo quiero hacer un clúster, yo quiero hacer un clúster. El tema es cómo. Cómo lo hacen. Y con quién. Entonces, esto lo empezamos a conversar el año pasado con el intendente de Guaymallén.
-Que viene de trabajar en el sector minero.
-Claro, aparte. Profesional que entiende del negocio, digamos. Que ha trabajado en el sector minero. Entonces, creíamos que era muy oportuno iniciar este camino con él. Estaba muy entusiasmado en esa tarea. Y bueno, comenzamos a reunirnos, a alinear las partes, a reunir las empresas y a trazar un camino. Entonces, por un lado, la política, el Estado, que empujara todo esto. Por otro lado, las empresas, que son las que ponen el trabajo, el capital, la cabeza para el negocio. Y por otro lado, los elementos que tienen que ver con la academia y los organismos científicos y tecnológicos. Entonces, ahí vino la Universidad Nacional de Cuyo. Después se han ido sumando otros organismos como la Universidad de Mendoza, la Universidad de Congreso, la Tecnológica. Y el INTI, que se sumó a esta tarea. Y bueno, empezamos a delinear el plan de crear un clúster. Se vincularon 32 empresas.
-¿Todas de Guaymallén?
-No. Arrancó en Guaymallén, pero salió afuera. Arrancó ahí por una cuestión física de donde está Asinmet (asociación que reúne a los metalúrgicos mendocinos). Y porque teníamos todo el apoyo del intendente. Pero la verdad, esto es para toda la provincia. Hay empresas de San Rafael, de San Martín, de Las Heras. Hay de todos lados. Es un clúster provincial que nuclea. Si bien esto arrancó apoyado por las asociaciones industriales metalúrgicas, que fue un poco la que puso los recursos que hacían falta para darle inicio al cluster. Hoy el cluster nuclea a empresas de todos los rubros. Entonces, hace ya aproximadamente un mes salió la personería jurídica. No hay muchos clusters en el país que tengan personería jurídica. Normalmente son sociedades de hecho o entidades de buena voluntad. Esta es una organización civil sin fines de lucro que tiene inicialmente ante la personería jurídica 32 socios. Empresas de la construcción, empresas metalúrgicas, empresas de servicios. Y la idea es llegar a fin de año con por lo menos 100 empresas que conformen el clúster. En este momento estamos conformando el equipo de gestión que va a tener un gerente, va a tener dos asesores, uno por el área de petróleo y otro por el área de minería. Y obviamente una administración y un contador a los fines prácticos, digamos, de llevar toda la documentación del clúster que va a funcionar como una organización civil como cualquier otra. Y la particularidad de esto es que acá no intervienen las cámaras empresarias. Acá intervienen las empresas. Si bien esto lo comandó Asinmet en su momento, hoy Asinmet se corre de esa gestión. Y quedan las empresas. Es decir, no tenemos una aglomeración de cámaras donde simplemente se reúnan los dirigentes. Es decir, acá se reúnen las empresas con un objetivo claro y muy específico que son dos en principio. Una es generar negocios en la minería, en el petróleo y en la energía en general. Y segundo, estar a la altura de la demanda. Esto implica elevar los estándares de calidad, realizar diagnósticos, que para eso está la universidad y el INTI, realizar diagnósticos en las empresas para ver qué es lo que les falta a cada una de las empresas para estar a la altura de la demanda. Y bueno, después hay un plan de trabajo, un plan estratégico de trabajo de aquí al año 2028 que nos permitiera seguramente posicionar al clúster en todo el mercado minero argentino.
-Obviamente siempre está la intención, hacemos esto, manejamos esto, pero ¿cómo llevas un cluster a hacer negocios?
-Lo primero, tiene que haber una decisión política, porque los gobiernos son a veces los que tienen la llave de los inversores y las puertas, digamos, de los que toman decisiones. Entonces, el convencimiento del gobierno. Lo segundo es el convencimiento de las empresas de que este es el camino. Elevar los niveles, como estamos, no nos alcanza. Convencer a las empresas para elevar esos niveles, aceptar los diagnósticos y aceptar las sugerencias de aquello que te falta. Y lo tercero es poner plata. Es decir, las empresas deben entender que para meterse en el negocio minero tienen que estudiar, capacitar a su gente e invertir. Acá entramos a discutir cómo invertir, cuánto invertir, dónde invertir. Pero bueno, yo creo que el empresario está para arriesgar y el gobierno está para acompañar.
- ¿Y ese diagnóstico ya lo tienen para las empresas que están hoy dentro del cluster?
- Y en esa primera instancia que vos decís, el diagnóstico, el diagnóstico es para las 32 empresas que están adentro hoy. O sea, el que también que venga entrando tiene que estar dispuesto a escuchar el diagnóstico y decir, mira, hay que invertir y hay que trabajar. El que ingrese al cluster tendrá que invertir. Es decir, porque hay una estructura que sostener, una estructura que si vos lo analizás desde el punto de vista de lo que cuesta o de lo que debe poner cada empresa para participar del clúster, vos decís, alguno puede pensar que es mucha plata. Cuando vos lo analizás desde otro punto de vista, de lo que te costaría tener un comercial de primera línea en tu empresa, te das cuenta que es muy poca plata. Es decir, porque, yo le digo a las empresas, ¿están dispuestos a poner dos mil dólares en seis meses? Y en seis meses nos debemos asegurar que tiene que haber visitado nuestra empresa y nuestro cluster, y tiene que haber conocido nuestras propuestas, proyectos como Vicuña, como Los Azules, como San Jorge, como Mara, como Pachón. Es decir, todos esos proyectos como PRC, como tantos otros que hoy, como YPF con Vaca Muerta y todo lo que esto implica también para Vaca Muerta, las grandes obras energéticas que se deben hacer en la Argentina, esto, el cluster debe recibir en los próximos seis meses a todas esas compañías y decirles, en esto estamos trabajando, esto somos, esto es lo que nos falta. Y esto queremos ser. Entonces, para esto hay que invertir. Para esto, la empresa que no esté dispuesta a invertir no va a ingresar al mercado minero. No porque hoy tengas una oficina en el mejor edificio de Mendoza y tengas una SAS, vas a ser proveedor de la minería. No vas a ser proveedor minero por esa condición. Vas a ser proveedor minero cuando tengas capacidades, conocimiento, infraestructura, tecnología, ahí vas a ser proveedor minero. Cuando resuelvan las cuestiones que necesita resolver la minería. A ver, podrás transformarte en un asesor, podrás hacer alguna consultoría, hay muchas cosas que se van a poder hacer, pero lo grueso de un proyecto minero, que es la construcción de una planta, la construcción de un camino, la construcción de una línea eléctrica, la construcción de los lugares habitacionales o toda la infraestructura que necesite un proyecto minero, su construcción y su mantenimiento no es para una SAS. No.
-¿Qué otros temas trabaja el cluster?
-Y hay otro tema también sobre el cual trabaja el cluster y es resolverle el problema a las compañías mineras. El problema de provisión. No complicarles la llegada de los inversores a una determinada región. Y en esto en línea con lo que piensa el gobierno de la Provincia de Mendoza. Esto lo hemos hablado con la ministra, lo hemos hablado con el gobernador. Nosotros, desde el cluster, proponemos que la provincia no tenga leyes de compra. Es decir, solamente la provincia lo que debe hacer es darle la oportunidad a los proveedores locales de que sean proveedores de los grandes proyectos mineros y trabajar para que las otras provincias bajen las barreras, para que las otras provincias argentinas que hoy tienen barreras entiendan que no es una buena medida poner una barrera porque si yo me pregunto cuántas empresas de aquellas provincias que tienen leyes de compra se internacionalizaron en los últimos años, no encontrás una. Solamente cerramos las fronteras para quedarnos con el negocio de adentro y cuando ese negocio desaparezca no vamos a tener las capacidades necesarias como para salir a competir a otros mercados. Entonces, hay que eliminar las barreras que ponemos entre las provincias. Hay que eliminar esos escollos que le ponemos a los inversores. Los inversores que vienen a Mendoza y ojalá dentro de poco también todos los inversores que lleguen al país no deben tener barreras internas. Acá la única barrera que nosotros debemos poner es a la competencia desleal. Primero a los que trabajan en la marginalidad, que eso es el mercado interno. Pero el otro es a la competencia desleal de los productos chinos o los que provienen de la India, donde nosotros no podemos competir contra eso porque estamos compitiendo en un país que paga más del 40% de cargas sociales contra un país que paga no más del 8%, en un país como la Argentina, donde la energía se paga y ya no es barata, frente a un país donde el Estado le subsidia la energía. Un país como China que subsidia la producción industrial y te reintegra el 17% de todo lo que vos exportás. En la Argentina eso no pasa y no tenemos esa compensación. Sí la tiene Brasil, sí la tiene Estados Unidos. Entonces yo copiaría dos modelos muy distintos desde lo político, pero dos modelos muy pragmáticos que defienden su industria, Estados Unidos y Brasil.
-¿Y cómo compite Mendoza con esos países?
-Y la defienden sin cerrar las fronteras. Simplemente le ponen barreras a aquellos que tienen extremas ventajas comparado con lo que pasa en el mundo. Esto siempre lo dice Martín Rapallini, el presidente de la UIA. Es decir, equilibremos la cancha. Es decir, yo voy a competir, yo no tengo problema. Yo puedo competir con los australianos, con los canadienses, con los que sea. Que estamos en las mismas condiciones. Porque también Argentina no es un país barato. Es decir, porque algunos pueden decir, bueno, pero vos ya tenés la ventaja de que estás acá, la logística te favorece. La logística me favorece, es cierto. Pero estamos en un país caro. Estamos en un país donde hoy nuestros salarios son mucho más altos que los de Chile, en dólares, mucho más altos que los de Chile o los de Brasil, por ejemplo. Y el costo de vida también es más alto que en Chile o en Brasil. Entonces me parece que ahí es donde nuestro país también va a tener que hacer los deberes para decir que tenemos que tener un país competitivo. Y para eso nuestro país tiene que invertir en infraestructura, que es la que nos está faltando. Infraestructura de caminos, infraestructura de redes eléctricas. Y eso que decimos del tema de pensar, las empresas locales pensar en internacionalizarse, en avanzar más allá de la frontera, sobre todo pensando que la frontera no está tan lejos, que tiene dos gigantes del cobre al lado. Chile y Perú son dos mercados gigantes para el proveedor del cobre.
-¿Ven condiciones para dar ese salto?
-Creo que nosotros tenemos condiciones para lograrlo. La Argentina creo que tiene universidades, tiene conocimientos profesionales y empresas preparadas para competir en su mercado. Cosas que otros países vecinos no han tenido. Es decir, excepto Brasil, los demás países de Latinoamérica no han tenido las posibilidades que tiene la Argentina de tener las universidades que tenemos, los profesionales que tenemos y el entramado industrial que tenemos. Entonces me parece que esto es una ventaja competitiva que tenemos que aprovechar.
-¿Y en el clúster tienen algunos plazos específicos para algunos puntos?
-El primer plazo se cumplió, que es que en julio de este año tenía que salir la personalidad jurídica del clúster y salió. En septiembre tenemos la presentación del clúster en un foro que hacemos en San Rafael. Y de aquí a fin de año hay ya pactadas varias reuniones con referentes de los principales proyectos que hoy están en el país con avances concretos. Estamos ya en estos días terminando de conformar el equipo de gestión que seguramente, entiendo que para la semana que viene ya tiene que estar confirmado, ya tenemos un poco la base de ese equipo, lo vamos a anunciar seguramente en los próximos días. Y para el año que viene, bueno, tenemos en octubre ya pactado la visita a Oil & Gas en Neuquén. Y para el año que viene ya estamos avanzando para participar de Arminera en Buenos Aires. Así que, bueno, también vamos a estar en Salta ahora en Argentina Mining.
- El diagnóstico, me quedé con eso. ¿Ese diagnóstico también tiene un plazo?
-La universidad y el INTI hicieron un formato de diagnóstico para las empresas. Un diagnóstico que dura 20 minutos en confeccionarse, con datos que no son públicos y son confidenciales. Todos los datos que se vuelcan en ese diagnóstico, pero nos sirve para ver las reales capacidades y condiciones en las que se encuentra la empresa. Entonces, a partir de ese diagnóstico se van disparando líneas de acción para cada una de las empresas en función del nivel en el cual están. Hay empresas del cluster que hoy están internacionalizadas, obviamente. Ahí son las que menos trabajo hay que hacer. Al contrario, esas empresas son las que transmiten experiencia a los que están en niveles más bajos, digamos, de posibilidad de internacionalizarse. Entonces, bueno, se va formando como un escalafón, digamos, de empresas. Las que están en el nivel 1, nivel 2 y nivel 3. La idea es que todas vayan subiendo a ese nivel 3, y las nuevas pasan todas por el mismo diagnóstico. Todos los que se vayan incorporando, lo primero que van a tener que hacer es ese diagnóstico. Y la comisión directiva del cluster te avala si estás en condiciones de ser proveedor minero o no estás en condiciones de ser proveedor minero. O te va a indicar cuáles son los pasos que tenés que seguir para poder ser. Así que, ese es el objetivo. Incorporar la mayor cantidad de empresas posible e ir escalonándolas para que vayan llegando al nivel óptimo.
-¿Y qué gana una empresa por entrar al clúster?
-Y el clúster solo va a ofrecer en su momento a los que estén en el nivel óptimo por lo mismo. Porque tendrá que marcar un estándar de calidad. Pero el que entra también tiene una ventaja. Y sobre todo el cluster nos está sirviendo también para ir generando confianza entre las empresas. Entre las mismas empresas no nos conocemos lo que hacemos. Entonces, yo invito al clúster a mi empresa, otra empresa nos invita todos a la suya y vamos como girando digamos por las empresas conociendo lo que el entramado industrial hace, porque nos pasa eso y nos pasa en la cámara. Es decir, años participando de las gremiales empresarias y no conocemos nuestras empresas. Porque la gremial empresaria tiene una dinámica distinta a la del clúster. La gremial empresaria de pronto está en la coyuntura, en la discusión paritaria, en la discusión de alguna legislación, en discusiones más de coyuntura. El clúster está en otro camino. Va en busca del negocio y va en busca de elevar los estándares de las empresas para ser aptos para acceder a esos negocios.
-¿Costó mucho llegar a este punto?
-Y los que se vayan arrimando ahora van a encontrar el camino ya más allanado. A los primeros nos ha costado mucho ponernos de acuerdo, hacer un estatuto, un reglamento interno de funcionamiento. Todas esas cosas han llevado su tiempo y sus discusiones, pero han sentado las bases sólidas para que este clúster tenga el éxito que debe tener un clúster. Porque ya hemos tenido otros clusters que han fracasado. Y hoy le encuentro una explicación al porqué: no se hizo un buen diagnóstico de las empresas. Se plantearon clústers en su momento con un negocio puntual. Cuando ese negocio desapareció, desapareció el cluster. Fue el caso del clúster para portazuelos del viento. O el cluster que hicimos con IMPSA para el tema de Venezuela. Murió el negocio, murió el clúster.
-¿Y este proyecto por qué es distinto?
-Acá no. Acá estamos planteando un cluster para el negocio que yo entiendo va a ser en los próximos 50 años. Que es el negocio de la minería, el petróleo y la energía. Es decir, la Argentina va a ampliar su matriz productiva que es lo que le va a permitir volver a ser la Argentina que fue en algún tiempo. Una Argentina desarrollada, una Argentina pujante. Es decir, durante un tiempo nos quedamos con la soja y pensamos que con la soja íbamos a vivir toda la vida. Y nos dimos cuenta que no.
-¿Cuánto le sirve a ustedes que Calvente sea un tipo que estaba en el open pit, que estaba ahí en la mina? ¿Cuánto sirve en ese camino?
-Es una persona que conjuga la política con el conocimiento técnico. Entonces me parece que es una gran conjunción que hemos logrado porque es un referente importante de la política que tiene la vocación de desarrollar los proveedores mineros. En un departamento que tiene la mayor cantidad de empresas metalúrgicas están en Guaymallén. No las más grandes. Pero la mayor cantidad. Entonces tiene un entramado industrial muy importante en Guaymallén. Y de ahí un poco que nació esa idea de ver cómo apoyamos a ese entramado industrial. Y bueno, creo que nació muy importante la figura de Marcos para impulsar esto y sobre todo porque él tiene toda la confianza del gobernador y de la ministra.
-Un ejecutivo minero dijo que era difícil tener un ecosistema de proveedores cuando tenías un solo proyecto. ¿Cómo lo ven ese tema?
-Bueno, yo creo que esta es la gran ventaja que nosotros hoy tenemos. Hoy no hay un solo proyecto. Hoy hay muchos proyectos. Entonces el cluster va a apuntar a todos esos proyectos que hoy están de manera incipiente algunos, a mediano y largo plazo otros, pero las empresas del clúster tampoco están desesperadas por trabajar. Si bien los niveles de trabajo no son los óptimos que esperaríamos, hay gran capacidad ociosa todavía en las empresas, lo que nos permite expandirnos sin mayor inversión en este momento. Pero nos va a permitir esa gran cantidad de proyectos que hay que abordar con tiempo, sin urgencias, porque las empresas tenemos trabajo para seguir operando en estos tiempos donde los proyectos mineros todavía faltan un ratito para que se transformen en una realidad. Entonces, creo que estamos en un momento justo pero estamos en un momento bisagra para tener un desarrollo de proveedores a la medida que la provincia necesita, el sector minero necesita y sobre todo la región, porque así como allá por los años 40, 50, 60, todo el interior fue a poblar el Gran Buenos Aires, y así son los grandes conglomerados que se armaron, que hoy son muchos bolsones de pobreza, creo que con la minería y con este desarrollo empieza el retorno de esa migración. Yo creo que empieza la inversa, esa migración que se produjo hace 70 años hacia el Gran Buenos Aires, de vuelta al interior, porque los focos de desarrollo en los próximos 50 años... ¿Y Mendoza por qué va a ser centro de todo esto? De esa migración Mendoza va a ser centro, por eso nos tenemos que preparar para eso, porque Mendoza desde el punto de vista logístico es la provincia más preparada de la cordillera, de todas las provincias cordilleras Mendoza es la más preparada. Entonces, por vías de acceso, por conectividad aérea, por infraestructura, por servicios, entonces me parece que tenemos una gran oportunidad como provincia de entender que estos procesos tienen que ser virtuosos para que nosotros seamos ese polo de atracción de la gente que se va a radicar en las provincias. Y si nosotros, y voy mucho más allá, si nosotros no hubiésemos tenido la desgracia de la ley 7.722, Mendoza hoy sería un foco de atracción de inversiones, hubiese sido en los últimos 20 años un foco de atracción de inversiones y desarrollo impresionante. Y quizás no tendríamos que estar sufriendo lo que estamos sufriendo hoy con el paso a Chile, lo que estamos sufriendo con las rutas destrozadas, lo que estamos sufriendo con otros temas. Creo que Mendoza hubiese tenido esa oportunidad y no la tuvimos. Creo que los que firmaron esa ley deberían hoy replantearse el error que cometieron.
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