2026-07-30

Con el RIGI aprobado y el acceso a la línea de 500kv en San Juan, Vicuña avanza hacia su desarrollo

La aprobación dentro del RIGI, el avance del proyecto eléctrico PIEAT y una inversión estimada en US$18.000 millones en dos etapas, marcan el rumbo de la próxima fase de uno de los desarrollos mineros más prometedores.

El proyecto minero Vicuña, fruto de la alianza estratégica (Joint Venture) entre las compañías BHP y Lundin Mining, se ha consolidado como uno de los desarrollos más ambiciosos de la región al integrar los depósitos de Josemaría y Filo del Sol. Ubicado en el límite entre la provincia de San Juan, Argentina, y la Región de Atacama, Chile, este emprendimiento combina recursos de escala mundial con un plan de crecimiento progresivo y responsable.

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Un hito fundamental en su desarrollo reciente ha sido la aprobación por parte del Gobierno argentino para su incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), cuya incorporación formalización fue efectivizada este jueves. Bajo la calificación de Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP), Vicuña accede a un marco de incentivos diseñado para fomentar proyectos de gran envergadura que impacten positivamente en la economía nacional a través de exportaciones sostenidas.

En términos financieros, las proyecciones presentadas en la Evaluación Económica Preliminar (PEA) de febrero de 2026 son contundentes, contemplando una inversión inicial que supera los USD 7.100 millones para su primera fase. No obstante, el desarrollo integral de sus tres etapas previstas demandará una inversión total estimada en aproximadamente USD 18.000 millones, lo que refleja la magnitud de la apuesta industrial en la zona.

El potencial productivo de Vicuña promete posicionar a San Juan como un referente global, con una vida útil inicial superior a los 70 años. Se estima que, durante el primer cuarto de siglo de operación, el proyecto mantendrá un promedio anual de 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata, lo que garantiza una generación de valor constante para las próximas generaciones.

En la actualidad, el proyecto se encuentra en una fase intensiva de trabajos preparatorios para la ejecución de su primera etapa, enfocada principalmente en Josemaría. Para acelerar estas tareas, se ha incorporado una flota propia de camiones de 40 toneladas que operan las 24 horas en movimientos de suelo, mejoras de caminos y la preparación del área donde se ubicará la futura planta concentradora.

Este dinamismo operativo ya se traduce en oportunidades concretas de empleo, contando actualmente con 2.580 trabajadores en la operación argentina. Es destacable que el 81% de la dotación es de origen sanjuanino y que la empresa ha puesto un fuerte énfasis en la diversidad, logrando que más del 15% de la primera dotación de operadores de maquinaria pesada sean mujeres.

El impacto económico se extiende también a la red de proveedores, la cual ya cuenta con 245 empresas activas, de las cuales 150 (el 61,2%) pertenecen a la provincia de San Juan. A medida que el proyecto avance hacia sus etapas subsiguientes, vinculadas a los óxidos y sulfuros de Filo del Sol, se espera que la demanda de bienes, servicios y talento local continúe en aumento.

Finalmente, el futuro de Vicuña está íntimamente ligado al desarrollo de infraestructura estratégica, como el Proyecto de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión (PIEAT), que ya cuenta con el certificado de necesidad pública. Estas obras de energía, financiadas por el proyecto (lo cual no generará costo para los usuarios), se integrarán al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). 

 

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