El mendocino que llevó Argenta Silver al TSX Venture 50 y hoy vuelve a mirar a su provincia
Durante más de dos décadas, Mendoza quedó prácticamente al margen de la exploración metalífera. La vigencia de la Ley 7.722 limitó el desarrollo de nuevos proyectos y redujo las oportunidades para una generación de profesionales que terminó construyendo su carrera fuera de la provincia y en algunos de los principales distritos mineros del mundo. Hoy, mientras la exploración vuelve a abrirse paso en Mendoza, uno de esos profesionales es el único CEO argentino y mendocino al frente de una empresa distinguida en el TSX Venture 50 -el ranking que reúne a las compañías de mejor desempeño de la Bolsa de Toronto- y conduce además uno de los proyectos de plata primaria más relevantes de la Argentina.
Se trata de Joaquín Marías. Geólogo mendocino, formado en la Universidad Nacional de San Juan, es CEO, presidente y director de Argenta Silver Corp. (TSXV: AGAG), compañía que en menos de un año pasó de una capitalización bursátil cercana a los C$20 millones a alrededor de C$350 millones y alcanzó el puesto 30 del TSX Venture 50 entre casi 1.500 empresas listadas en ese mercado. Al mismo tiempo, lidera el desarrollo de El Quevar, en Salta, considerado uno de los principales proyectos de plata primaria del país.
Además de ese rol, Marías mantiene un vínculo directo con el nuevo escenario exploratorio mendocino como asesor técnico de Argentina Metals, empresa que desarrolla una cartera de proyectos en Malargüe Distrito Minero Occidental.
En esta entrevista, repasa su recorrido profesional, el crecimiento de Argenta Silver, el desarrollo de El Quevar, la relación con las comunidades en Salta y su visión sobre el potencial que vuelve a abrirse para la exploración minera en Mendoza.
-Un mendocino está avanzando con uno de los proyectos más importantes del país en materia de exploración. Estuviste en Mendoza en una etapa muy mala, que fue cuando se reformó la 7.722, se aprobó la 9209 y después se derogó. Cuéntame cómo fue ese camino hasta el lugar en el que estás hoy.
-Bueno, yo soy mendocino, nacido y criado en Mendoza. Estudié Ciencias Geológicas en la provincia de San Juan. Trabajé en petróleo en Vaca Muerta y tuve la posibilidad de ser seleccionado entre muy pocos locales para trabajar en el offshore argentino. Perforamos unos pozos de petróleo en el Atlántico Sur que fueron los más australes del mundo en su momento. Mi pasión siempre fue la exploración minera, así que volví a la minería y trabajé en las Islas Salomón, en Australia, en Alaska, en Canada y en varias provincias de Argentina. En Mendoza forme una compañía que hasta el día de hoy existe, donde tomamos áreas de exploración a lo largo del país. También fui secretario de la Asociación Geológica de la provincia y estuve vinculado a la Camara de Empresarios Mineros de Mendoza. Entre otras cosas fui el creador de la materia Operaciones Petroleras Offshore en la Facultad de Ingeniería en Petróleos de la UNC. Llegue a Canada de la mano de un grupo muy grande que me incorporó durante la pandemia. El grupo se llama Fiore Group y está liderado por Frank Giustra, una leyenda global de la minería, las inversiones y el mundo del cine. En el grupo se han formado cerca de 300 compañías, algunas de ellas llegaron a ser muy grandes y famosas. Entre ellas están Goldcorp, Wheaton Precious Metals, Urasia, y la gigante del cine Lionsgate Entertainment. Es un grupo legendario que ha levantado en bolsa más de 5.000 millones de dólares, y con ese capital ha generado valor por más de 50.000 millones de dólares en el mercado. A mí me incorporaron para buscar oportunidades en Latinoamérica, asesorar sobre distintos temas técnicos y armar compañías como Argenta Silver. En 2024 llegó la oportunidad de adquirir El Quevar, un proyecto que yo visité en el año 2010 y que venía siguiéndole el rastro desde entonces. Honestamente nunca vi nada más grande que eso, me llamó la atención lo poco explorado que estaba y el potencial que tenía, y por eso estuve 16 años viendo que pasaba con el proyecto.
- ¿Cómo fue el proceso de adquisición de El Quevar?
-En el 2024 la empresa que lo tenía tuvo problemas financieros y esto abrió una oportunidad para adquirirlo. Como lo venía siguiendo, me di cuenta de la oportunidad inmediatamente y se lo mostré al equipo de trabajo en el Grupo Fiore, donde hacía más de 2 años que yo estaba trabajando. Ahí hicimos la evaluación que le correspondía y lo terminamos comprando. En 60 días hicimos todo, desde entablar conversaciones con los propietarios anteriores, mandar gente a Argentina para hacer los chequeos técnicos, revisar la base de datos histórica, armar la compañía, salir a la bolsa y levantar 15 millones de dólares para poder ponerlo a trabajar. Ha sido una de las adquisiciones más rápidas de la bolsa de Toronto según lo que nos informaron al momento. En 60 días es muy raro hacer todo eso, pero nos movimos muy rápido. Mientras eso pasaba, armé un equipo de unas 10 personas de alta confianza en Salta. El equipo argentino está liderado por Diego Mendilaharzu, presidente de la subsidiaria, y por Guillermo Peralta, nuestro jefe de geología. En 60 días ya estábamos afuera, en el mercado con 15 millones de dólares en la mano y un valor de bolsa de 20 millones de dólares canadienses. Ocho meses después la compañía valía 350 millones de dólares. Eso nos posicionó dentro de una lista privilegiada llamada “TSX Venture 50”, donde nos ranquearon número 30 dentro de la lista. Esa lista ranquea compañías por apreciación de mercado y por apreciación de acción, seleccionando a las top 50 de entre casi 1500 compañías listadas en bolsa. Nosotros salimos ranqueados número 30, lo cual fue un orgullo personal y grupal muy grande.
-El Quevar es uno de los proyectos más destacados en la Argentina, tiene muy buenos resultados. Contanos cómo es llevar un proyecto minero como El Quevar, porque más allá de que puedes tener buenos resultados geológicos, hay muchos factores.
-El proyecto El Quevar es el tercer proyecto de plata primaria más importante de la Argentina. En general la plata es un producto secundario de minado, principalmente de menas de oro o de plomo, pero en este caso El Quevar es un proyecto primario donde el principal y único metal económico es la plata. El 25% de la plata que se produce en el mundo sale de proyectos primarios. El proyecto más grande que tiene Argentina es Navidad, que está en Chubut, parado por cuestiones sociales y políticas, el segundo más grande es Diablillos, de Abrasilver, y el tercero más grande es El Quevar, que estuvo estancado durante 10 años. Vale aclarar que Navidad es el proyecto de plata primaria no desarrollado más grande del mundo y está parado. El Quevar como proyecto tiene dos patas principales, por un lado, el depósito ya descubierto que tiene casi 50 millones de onzas de pura plata, y por otro lado los targets de exploración. Son 57.000 hectáreas de propiedad, donde estamos dedicándonos expandir el depósito y a descubrir nuevas cosas. Hemos empezado a ver el proyecto como un distrito minero ya que tenemos más de 20 targets que tienen potencial de ser perforados y cada uno de convertirse en proyectos individuales. Algunos son de oro, otros son de cobre, otros también son de plata, así que el hecho de que haya tanto dentro del paquete de exploración hace que la exploración en sí ya sea suficientemente grande como para dedicarle un capítulo aparte en la compañía. El recurso del depósito que ha sido descubierto tiene 45.3 millones de onzas de plata a una ley de 482 gramos por tonelada en categoría indicada y 4.1 millones de onzas a 417 gramos por tonelada en categoría inferida. Aparte del esfuerzo por trabajar en los 20 targets de exploración, la intención es incrementar inicialmente la cantidad de onzas de plata del recurso a un total de entre 75 a 100 millones de onzas, lo cual nos permitiría pensar en etapas más avanzadas como la puesta en producción. La minería es la actividad más antigua de la humanidad, y tiene sus recetas, probadas por prueba y error durante miles de años, pero lamentablemente muchas empresas evitan esos pasos y fallan. Nosotros tenemos la convicción que hay que seguir los pasos al pie de la letra, siendo super sistemáticos y metódicos, desarrollando el proyecto paso a paso. Para que te des una idea de la magnitud del esfuerzo que estamos haciendo, históricamente el proyecto tenía 100.000 metros perforados al momento de adquirirlo, y ha sido explorado desde los años 60’s. Nosotros en un año hemos perforado 23.000 metros, casi un cuarto del total histórico, y al mismo tiempo hemos cubierto con muestreo, mapeo y geofísica unas 10 veces más del terreno evaluado anteriormente.
- ¿Y el equipo que está detrás de este avance tan rápido?
-Bueno, esa es la clave. Estamos moviéndonos muy rápidamente porque el equipo técnico que tenemos es un equipo formado por excelentes profesionales. Tenemos geólogos de exploración de primer nivel que vienen de empresas como Kinross, Newmont, Barrick y Panamerican Silver. La persona que está liderando el área técnica es Guillermo Peralta, quien fue parte del equipo descubridor de Cerro Negro en Patagonia, trabajó en Lobo-Marte en Chile, en Fruta del Norte en Ecuador, y en Canadá en la provincia de Ontario. Todo el equipo de Argenta Silver esta formado por gente con amplia experiencia, top en Argentina y que saben cómo mover las cosas a un paso muy muy rápido.
-Una campaña bastante importante y con todo lo que significa una campaña de perforación, la movilización de personal, de equipo, los costos, es una campaña muy importante para un año.
-Sí, es increíble, pero no solamente desde el punto de vista operativo o exploratorio. Desde la creación de la compañía, he logrado levantar en bolsa más de 60 millones de dólares canadienses para desarrollar el trabajo necesario. Eso también implica un esfuerzo descomunal, muchos viajes, muchas conexiones y mucha confianza de parte de los inversores. La cantidad de capital que hemos utilizado en casi dos años es la mitad del capital invertido, lo cual habla de la disciplina que tenemos para generar alto impacto utilizando eficientemente el capital. La cultura con la que formé la compañía es que solo gastamos dólares si sabemos que esos dólares van a generar un retorno en la inversión. Se trata de aprovechar al máximo los recursos que tenemos para generar el mayor impacto positivo para nuestros inversores. Algo similar pasa con la cultura que traje a la compañía en materia de comunidades locales.
- ¿Qué hace geológicamente tan particular a El Quevar?
-Hasta donde sabemos, El Quevar es el único proyecto de plata pura del mundo. Esto no pasa porque se nos ocurrió dejar de lado al plomo o al zinc, sino porque no hay por ahora ni plomo ni zinc, ni ningún otro metal valioso en el depósito. Esto es importante porque todo el valor de la roca se asocia al valor de la plata, y hay plata en cantidad. Es un depósito muy rico, con leyes muy altas. El recurso tiene una ley promedio de 482 gramos por tonelada de plata, con interceptos que han cortado hasta más de un kilogramo de plata por tonelada en 40 metros de perforación, incluso arrojando un récord de un metro que nos devolvió 18.467 gramos de plata por tonelada. En superficie hemos encontrado muestras con plata visible que llegaron al límite de detección del laboratorio de hasta 20.000 gramos por tonelada, lo cual es absurdamente alto. Es un proyecto importante que fue explorado en una porción muy pequeña, y ahora nosotros estamos haciendo un esfuerzo muy grande por expandirlo y por tratar de llevarlo a producción en el futuro. La accesibilidad y la infraestructura que tiene también lo hacen particular. Tenemos un campamento para 100 personas y más de 80 kilómetros de rutas en el proyecto, y se suma un gasoducto, una vía férrea y una ruta que pasan frente al campamento, más una línea de alta tensión a pocos kilómetros.
-Mencionaste recién el tema de las comunidades, porque eso también, más allá de todo lo que es técnico, te obliga también a vos como al frente de la compañía a estar en un ámbito también social, de integración, un trabajo mucho de informar a las comunidades cómo son los procesos, cómo es el trabajo, ¿cómo llevan ese camino?
-Creo que una de las ventajas competitivas más grandes que tiene hoy esta compañía listada en la bolsa de Toronto, es que tiene un CEO local, que más allá de entender de mercados internacionales, de finanzas, de geología y minería, a su vez es una persona local de Argentina, que a pesar de vivir en Canada sigue siendo argentino y sigue hinchando por Argentina. Como CEO, el hecho de ser local me permite hablar el mismo idioma cultural que se habla en el país, y eso nos beneficia en las relaciones con gobierno, con comunidades y con los inversores. La primera reunión que tuve en Argentina, apenas formamos la compañía en 2024, no fue ni con autoridades de gobierno ni con los dueños anteriores. Fue con la Cacique de la comunidad Kolla de Estación Salar de Pocitos, que es el pueblito que se encuentra frente a El Quevar. Me fui directamente desde Canada a Argentina a hablar con ella, y eso fue un evento que marcó el curso de las relaciones comunitarias hasta el día de hoy. Luego de presentarme, lo primero que hice fue explicarle que yo estaba viajando desde Canadá hasta la Puna salteña porque yo entiendo claramente que las montañas y el lugar donde ellos viven son parte de su cultura, y lo que quería era pedirles permiso para empezar a trabajar desde el respeto y la transparencia en ese lugar. La Cacique en la reunión se emocionó un poco, y fue una conversación muy interesante en el aspecto humano. Terminamos dándonos un abrazo y hasta se nos cayeron algunas lágrimas. Ella me comentó que no tenía recuerdo ni registro comunitario de que alguna compañía jamás hubiera ido a pedirles permiso a las comunidades locales para poder explorar. Eso definitivamente sentaba las bases de una relación muy fuerte entre ellos y nosotros. Acordamos que todo se debía basar en la comunicación transparente y honesta, y ahí también le pedí por favor que nos ayudaran a conseguir personal priorizando aquellos de la comunidad.
Luego de adquirir el proyecto, yo mismo armé de puño y letra, protocolos de contratación de servicios y contratación de personal que fueron validados por la Cacique y la comunidad. Hoy esos protocolos de contratación son ejemplares en la provincia de Salta y la comunidad de Pocito pone esos protocolos como ejemplo de cómo hacer las cosas de forma correcta con las comunidades locales.
Nosotros nos encargamos de capacitarlos y de velar por que puedan empezar bien, y es lo que hemos venido haciendo. Estamos sorprendidos porque las personas que estamos capacitando vuelan, vienen a un ritmo muy grande, son empleados que están dando todo por la compañía. Hoy más del 80% de nuestra nomina son Salteños, 50% son de las comunidades locales, y 90% de los proveedores son compañías salteñas o que están registrados en la provincia.
-Joaquín, y vos decís que sos un CEO local, pero sos mucho más local en Mendoza obviamente, y ahora estás abriendo una patita en Mendoza. Hoy estás como asesor de una compañía, pero cómo ves el futuro posible de la minería en Mendoza.
-Si, obvio, Mendoza me atrae. Yo estuve presente en Mendoza durante los años de mayor turbulencia. En aquellos años hice algunas publicaciones relacionadas a minería en un diario local y cada vez que salían esas notas yo recibía desde amenazas de muerte, hasta todo tipo de cosas que me llegaban por las redes sociales, y bueno, me enfrentaba a eso. Había que seguir para adelante, siempre empujando, tratando de estar cerca de la gente que se dedica al tema regulatorio, estar cerca del gobierno, estar cerca de las industrias, educando mucho y apoyando siempre para que la minería saliera adelante. Sin paz no hay inversión, y eso lo sabíamos y peleábamos por eso, por un momento de paz. Algunos de mis primeros mentores fueron Mario Chabert y Juan Carlos Sabalúa, grandes profesionales de la minería Argentina y siempre iba de la mano de ellos de un lado para el otro tratando de ayudar, al igual que con Guillermo Pensado, Marita Ahumada, y todo ese grupo fantástico de gente que siempre apostó al desarrollo digno y al futuro de la provincia. La verdad que después de tanto esfuerzo, hoy ver que esa semilla que pusimos en aquel momento está floreciendo, me da mucho orgullo y felicidad. Lo que hicimos, y probablemente lo que estamos haciendo ahora no es para nosotros, será para las generaciones que vienen.
- ¿Cómo ves hoy el potencial minero de la provincia, con todo ese recorrido detrás?
-Siento que la población y el gobierno de la provincia por fin se están dando cuenta de que ya no podíamos dejar pasar otra vez la oportunidad. El hecho de que nosotros tengamos una cordillera tan ancha en una zona de aridez casi extrema, donde lo que hay principalmente son rocas con un potencial enorme de contener minerales, bueno, eso nos dice algo. Y lo interesante de esto es que mientras uno explora y desarrolla los procesos que siguen, se está generando un valor impresionante, la cadena de valor de cualquier cosa material, incluso de una cuchara, comienza en el momento que un geólogo pone los pies en la tierra para explorar. Ahí es cuando comienza la cadena de valor, y la mayor cantidad de valor agregado sucede en esos años de exploración y en el posterior minado, no cuando uno fabrica la cuchara. Imaginate, convertiste una piedra en un metal útil para fabricar lo que se te ocurra, con miles de posibilidades, el valor agregado a esa piedra es impresionante. Yo creo que lo que está pasando hoy en Mendoza es muy importante, creo que la provincia se está despertando, y me atrevo a decir que estamos despertando a un gigante, porque Mendoza siempre atrajo capital, siempre atrajo voluntad, siempre atrajo personalidades de todo tipo, y es una provincia que ha demostrado que las industrias pueden crecer a lo grande: nos convertimos en la provincia con la mayor producción de petróleo durante casi 100 años, y en una de las provincias productoras de ajo, de vinos y de otras cosas más importantes de Sudamérica. Esas son todas industrias que, aunque suene raro, son extractivas y no solamente productivas; la vitivinicultura, el agro, el petróleo consumen cantidades muy importante de agua y de recursos naturales para poder producir, y nosotros como mendocinos supimos hacerlo bien en el medio de un desierto, así que no veo por qué no vamos a saber hacer algo bueno con la minería. Sobre todo, atrayendo el capital que estamos atrayendo ahora.
-Y en ese sentido tu participación junto a Argentina Metals, es una asesoría técnica, ¿es como tu regreso a Mendoza de manera profesional?
-Siento que me fui de Mendoza físicamente, pero no profesionalmente. He seguido vinculado a varios proyectos en la provincia, principalmente detrás de bambalinas ayudando a algunas compañías a entrar en Mendoza. La participación que tengo con Argentina Metals es como Asesor Técnico al Directorio. La razón de mi incorporación es por mi experiencia de mercados, experiencia técnica y obviamente porque soy mendocino y entiendo cómo se manejan las cosas en Mendoza. Conozco la idiosincrasia y conozco los distintos actores de la provincia, y el hecho de poder conocer los actores en un plano local es estratégico para una compañía extranjera.
- ¿Cómo se maneja el tema de la expectativa de la gente en el desarrollo de un proyecto minero?
-Primero hay que entender que esta industria tiene dos partes, por un lado, la exploración y por otro lado la producción. Hoy la provincia no tiene actividad productiva de metales, no sacamos ningún mineral metalífero de la tierra, pero sí tenemos una importante actividad minera de productos industriales: cemento, áridos, talco, y yeso. Eso de que Mendoza no tenía minería es una equivocación enorme; Mendoza es y ha sido una provincia súper minera, con grandes minas y grandes productores como Holcim, Knauf y grandes empresas de áridos como Palumbo. Lo que no hay son empresas mineras metalíferas. Pero para producir minerales metalíferos primero hay que explorar, y eso es lo que va a pasar ahora. La exploración es la que entusiasma porque ahí es donde se descubren las futuras minas. Sin embargo, de cada 100 proyectos, generalmente uno tiende a convertirse en mina. Por eso acá lo importante es que vengan muchas empresas a explorar rápidamente, porque todavía estamos lejos de ver minas en producción y ya se nos pasaron dos o tres olas de mercados en alza. Por suerte, estamos arrancando en un buen momento para los mercados y eso favorece a que las empresas inviertan capital de riesgo en exploración. Pero los mercados suben y bajan y el capital de riesgo no va a estar siempre ahí, hay que aprovecharlo cuando esta, es decir, ahora.
Con la expectativa hay que tener cuidado, porque esto no es minería todavía, es exploración, no hay nada para sacar del suelo todavía, hay que salir a buscarlo. Los proyectos de exploración tardan entre 5 a 20 años en generar suficiente información como para poder llegar a etapas de producción, pero sin exploración no hay producción, así que, si no lo hacemos ahora, nunca vamos a ver el progreso que se ve en provincias como Salta o San Juan, o en países como Chile, Canadá y Australia. Y ya venimos tarde.
- ¿Cuáles son los proyectos que tenés en mente? ¿Cuál es el camino que sigue para este mendocino?
-Yo soy propietario y co-propietario de un grupo de áreas en el distrito de Malargüe Occidental, que están a la espera de los permisos correspondientes para que legalmente puedan ser exploradas. Mi visión a futuro es formar una compañía con capitales argentinos e internacionales para desarrollar esos proyectos. Los últimos años he desarrollado una red de contactos muy importante y definitivamente veo que hay mucho interés, en Mendoza y en Argentina. Viajo por el mundo y veo el interés que hay. Hoy soy CEO y director de Argenta Silver con El Quevar, lo cual consume casi el 100% de mi tiempo, pero también soy director de Lunex Metals, que tiene un proyecto de oro muy interesante en la Patagonia, también soy director de una compañía Canadiense que tiene un proyecto en Australia, y como si fuese poco también estoy ayudando a formar otras compañías con proyectos en distintas partes de Argentina. Esto se trata de poder aportar al desarrollo regional de los lugares donde se invierte, generar trabajo y retorno, y de aprovechar el momento del mercado.
-No es necesario, por ejemplo, que te pongan una ley de compre local porque vos ya lo tenés incorporado, la idea de trabajar directamente con las comunidades.
-Yo tengo una visión particular de eso. Creo que el “compre local” mal manejado puede ser muy destructivo para la industria. Primero porque estás pidiendo hacer algo que debería ser innato de la industria y de aquellos que lideramos las compañías. Segundo, porque algunos gobiernos dictan estas leyes sin sustento o sin saber bien cuál es el recurso humano disponible en sus jurisdicciones. Si yo no consigo a los profesionales que necesito en una provincia donde tengo el proyecto, eso me restringe gravemente para poder trabajar. Varias compañías que operan en provincias donde se han puesto súper estrictos exigiendo porcentajes de contratación local altísimos, de 90% mínimo, están siendo afectadas. Y eso no está bueno porque las compañías pueden salir perjudicadas y como cualquier negocio, si no funciona, cierra. Por otro lado, también es como la historia del gato persiguiéndose la cola: muchas compañías no tienen esa conciencia social, no contratan gente local, y eso genera que los gobiernos necesariamente tengan que reforzar eso con legislación. Yo creo que es algo que debería ser innato de la industria, y para nosotros en Argenta Silver es una de las políticas más fuertes que tenemos dentro de la compañía y cumplimos con la legislación sin necesidad de forzar las cosas. Yo siempre he tenido la convicción que lo local tiene que ser prioritario por sobre lo extranjero, siempre, pero tampoco deben haber políticas
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