El Gobierno argentino evalúa establecer un piso mínimo de U$S 2.000 millones para ingresar al "Súper RIGI"
Tras conocerse hace algunas semanas que el Gobierno nacional argentino analiza crear un “super-RIGI”, una versión ampliada del régimen de incentivo a grandes inversiones, ahora se conoció que el Ejecutivo exigiría como requisito un desembolso mínimo de US$2000 millones para acceder a sus beneficios fiscales y regulatorios. La iniciativa busca atraer proyectos de escala global en sectores considerados estratégicos para el desarrollo industrial y tecnológico del país.
La propuesta implicaría elevar diez veces el umbral vigente del RIGI actual, cuyo piso ronda los US$200 millones. Desde la Casa Rosada sostienen que el nuevo esquema apunta a captar inversiones vinculadas al cobre, litio, inteligencia artificial, centros de datos, energía nuclear, electromovilidad, energías renovables y otras industrias de alto capital intensivo.
En paralelo, el Ministerio de Economía trabaja en un paquete de incentivos más agresivo que incluiría una reducción de la alícuota del impuesto a las Ganancias al 15%, amortización acelerada de inversiones y beneficios aduaneros, como la eliminación de aranceles para bienes destinados a la producción y retenciones cero para exportaciones de los proyectos alcanzados.
Otro de los puntos en discusión es el vínculo con provincias y municipios. El Ejecutivo pretende que las jurisdicciones adheridas limiten el cobro de Ingresos Brutos y eviten aplicar tasas municipales calculadas sobre ventas, lo que obligaría a negociaciones con gobernadores y legislaturas provinciales.
Aunque el oficialismo planea enviar el proyecto al Congreso en los próximos días, fuentes oficiales reconocen que aún se están revisando aspectos técnicos y jurídicos del texto. La intención es incorporar el super-RIGI dentro de un paquete más amplio de reformas económicas y productivas.
M&D con información de TN