2026-04-02

La necesidad de reflotar la “herramienta” Cámara Minera de San Juan

Por Miguel Martín, editor de Minería & Desarrollo.

La crisis en la que quedó envuelta la central empresaria minera sanjuanina concluyó en los últimos días con un drástico cambio en la conducción que muchas veces parecía que había puesto en marcha el axioma que “una crisis, se supera con otra crisis, pero para que sea creíble debe ser de mayor envergadura...”. O la más local, “en 7 días no se acuerda nadie de esto”.

Ese esquema de permanentes malas noticias había provocado un desgaste externo, especialmente entre proveedores, medios de comunicación y periodistas, que también con sus intereses, trataban de acompañar con la esperanza de que haya claridad de objetivos y metas y saber qué es lo que opinaban de cada tema, aunque se compartieran visiones o no. Con el diario del lunes, queda claro que eso nunca se alcanzó.

La evidencia de que la institución no fue preparada para esta etapa era que había una coincidencia de pensamientos en variados temas, pero grandes diferencias en los cómo, con quiénes, con qué grado de participación de los proveedores, la relación con los medios y hasta con el mismo gobierno.

Las noticias se sucedían sin que haya un planteo o una posición institucional que fuera más allá del “sin comentarios” para temas de envergadura y que habilitaba a que cada sector hiciera lo que se le venga en gana, en especial quienes estamos en los medios de comunicación.

No se veía orden. Se mezclaban intereses, mientras los problemas seguían allí, más allá de que la era del cobre se instalaba, proveedores de todo el país y de Chile venían a buscar una nueva “Vaca muerta”, los proyectos reclamaban por atrasos en permisos de agua, una posición más firme por el tema glaciares en donde se dejó al gobierno y a unos pocos dirigentes para que enfrenten a los más de cien mil cuestionamientos en el Congreso.

La CMSJ se convirtió en panelista de una realidad y se les reclamaba una posición más allá de las declaraciones.  Eso es leer la realidad.

¿Pero qué fue lo que pasó en estas frenéticas semanas que no haya pasado antes?

No hace falta ser memoriosos para recordar que hubo crisis institucionales mucho más grandes como con los incidentes ambientales en Veladero -que casi se llevó puesto a toda la actividad- y obligó a repensar desde qué lugar quería pararse la industria.

Hubo madurez. Se tiraron por la borda planes de comunicación, de crisis, de metodologías del pasado, hubo necesarios reemplazos, se buscó ayuda, se profesionalizó áreas claves y se dejaron de poner excusas para afrontar la realidad.

La decisión de poner al frente de la institución a las máximas autoridades de Vicuña y de Barrick pone en evidencia que hay interés en reflotar la herramienta Cámara Minera, su historia y sus compromisos.

No hay tiempo para mirar para otro lado, quienes estamos en la actividad queremos que les vaya bien y que también haya fin a cierta "impunidad". A la minería no le sobra nada en este momento, mucho menos la Cámara Minera de San Juan.

Por Miguel Martín- Editor de Minería & Desarrollo.

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