Ricardo Martínez: "¿Se imaginan un San Juan sin minería?"
En el Día de la Minería, el presidente de la Cámara Minera de San Juan habló en exclusiva con M&D. Se refirió al futuro de la actividad en la provincia y el país y cómo la minería contribuye al desarrollo de las comunidades, aportó a desterrar mitos sobre el consumo de agua y ponderó la necesidad de poner en marcha más proyectos mineros. “¿Se imaginan un San Juan sin minería desde inicios de la década del 2000?”, reflexionó.
-En medio de la crisis económica que vive San Juan, ¿Qué es lo que puede aportar la minería y qué no? ¿Qué podemos esperar para el futuro próximo?
La crisis que viene azotando el País completo, en San Juan y de alguna manera, ha sido mejor soportada porque hay una panorama de inversión minera en sus minas aun en operación ya que extendieron sus plazos de trabajos en general , pero han decaído en personal (ya sea por reformulación de sus planes de inversión y desarrollo, como por agotamiento de mineral); como también en el sector de exploración que no solo ha continuado sus buenas cifras desde principios de la década de 2010, sino que en los últimos años ha ampliado significativamente sus trabajos, con varios yacimientos que se preparan en sus prefactibilidades, factibilidades e inicio de construcción. Josemaria, Pachón, Los Azules, Altar, Filo del Sol, Lunahuasi, Hualilán, y varios otros más, hoy dan prueba de lo que decimos.Esperamos que a plazos cortos alguno de estos pueda movilizarse rápidamente en construcción y operación para aumentar exportaciones, incrementar mano de obra y producir por muchos años. Y esto dará paso a una secuencia virtuosa esperamos, para el cobre-oro en San Juan. El potencial de seguir descubriendo está, y puede tener un gran desarrollo si los tiempos aseguran la confiabilidad de la macroeconomía. Ahí San Juan marcará una diferencia fundamental en su desarrollo, por mucho tiempo.
-Un tema recurrente es cuánto deja la minería en las comunidades donde se desarrolla. ¿Qué aporta la actividad a los pueblos mineros?
Nos debemos un largo análisis y una buena discusión con todos los sectores, especialmente aquellos que niegan lo obvio. ¿Se imaginan un San Juan sin minería desde inicios de la década del 2000? Solo hace falta recordar y analizar. No estamos diciendo que la minería es todo. Pero sí dio un fuerte empuje a nuestra economía y al desarrollo social. Las comunidades pudieron aprovecharlo mucho mejor, eso es cierto. Pero no se dieron los avances porque no hubo preparación y cuando fue apareciendo, llegaron mejores resultados. Es hora de que nos preocupemos un poco más por desarrollar, educar, disponer de herramientas a través de inversiones y luego podamos ser más competitivos. Creo que se avanzó mucho, y hoy la historia puede ser diferente. Hay mucha más conciencia de cómo presentarse y competir.-Hay un mito instalado y que se repite fuerte en algunos sectores sobre el consumo de agua de la minería. ¿Cuál es realmente el consumo de agua que hace la actividad minera?
Se ha hecho mucha difusión de estas cifras, pero aún está el mito sin derribar. Las autoridades de Hidráulica tienen sus cifras bien claras y las han expuesto. Las concesiones activas de agua para minería al presente totalizan 215 litros por segundo. Esto representa menos del 1% de las concesiones del padrón de riego de la provincia.Y en los casos de minas en operación, el uso real esta bastante por debajo de las concesiones que poseen. Es decir, como son minas ya maduras, solo reponen agua nueva en los circuitos al 20 o 30 % de su concesión total.
La sequía, las malas prácticas de riego, los precios de las concesiones comunes, versus lo que se paga por las mismas cantidades en la minería, son parte de los mitos que no se habla. Son solo especulaciones y malos datos que manejan maliciosamente para afectar la minería, pero estamos trabajando en difundir estas estadísticas y decir la verdad. Por suerte, hay instituciones de orden nacional y provincial que están publicando censos y cifras ciertas, que dejan los datos bien claros para aquellos que quieran entender y en buena fe necesiten de la información.