Las consecuencias del invierno cordillerano

Los crianceros chilenos perdieron más de 2.300 animales por los temporales y buscan ingresar a San Juan para salvar sus rebaños

Los temporales provocaron una importante mortandad de ganado en Coquimbo y dañaron los caminos cordilleranos. Mientras los crianceros intentan recuperarse, Chile y Argentina negocian el ingreso de unas 57.000 cabras y 1.600 animales mayores a los pastizales de Calingasta, aunque todavía falta confirmar el convenio y las condiciones de acceso.

Los crianceros de la Región de Coquimbo enfrentan una situación especialmente difícil después de un invierno que provocó pérdidas de animales, abortos en los rebaños y destrucción de caminos rurales.

La posibilidad de trasladar el ganado hacia los Altos Valles de Calingasta se convirtió en una cuestión fundamental para cientos de familias chilenas que dependen de las veranadas para sostener su actividad.

Según informaron medios chilenos, los relevamientos realizados después de los temporales de julio registraron más de 2.000 animales muertos solamente en Monte Patria, principalmente caprinos y algunos ovinos. A esa cifra se agregan al menos 335 animales fallecidos en Illapel, de acuerdo con el catastro municipal conocido el 23 de julio, aunque no existe todavía un balance definitivo de toda la Región de Coquimbo.

La situación fue particularmente grave en Tulahuén, donde los crianceros reportaron más de 670 animales muertos y numerosas pérdidas de crías durante la parición.

Elsa Valderrama, presidenta del comité local, explicó que algunas familias perdieron entre 10 y 60 cabras, mientras los sobrevivientes continuaban expuestos al frío y a la falta de alimento.

El problema no terminó cuando dejaron de caer las precipitaciones porque la nieve cubrió los pastizales, los caminos quedaron interrumpidos y muchos animales permanecieron aislados sin posibilidad de alimentarse.

El alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, cuestionó las demoras en la recuperación de los accesos y advirtió que las pérdidas podían aumentar mientras no llegara ayuda a las familias.

Pérdidas económicas

Las consecuencias de los temporales siguen afectando a la actividad ganadera incluso después de la recuperación parcial de las praderas naturales.

Un informe de Radio Madero, publicado el 20 de octubre, señala que crianceros de Ovalle, Monte Patria, Punitaqui y Río Hurtado continúan registrando una baja producción de leche y queso de cabra debido a la reducción de sus rebaños y la pérdida de crías.

Los dirigentes también manifestaron preocupación por los precios de comercialización, que en algunos casos oscilan entre USD 4,07 y 5,60 por kilogramo de queso, mientras la destrucción de caminos y los daños en las fuentes de agua dificultan la recuperación productiva.

El Ministerio de Agricultura chileno reconoció que todavía no cuenta con un balance definitivo de los efectos económicos en la provincia del Limarí.

Caminos y veranadas

A las pérdidas ganaderas se suman los daños provocados por la acumulación de nieve en los accesos cordilleranos, particularmente en la Ruta 41-CH hacia el Paso Internacional Agua Negra.

Las autoridades chilenas identificaron sectores con hasta siete metros de nieve y al menos siete cortes de camino en un tramo de cuatro kilómetros, situación que obliga a realizar trabajos de despeje y recuperación antes de garantizar la circulación.

Los caminos utilizados por los crianceros no coinciden necesariamente con el corredor internacional de vehículos, pero tampoco existe confirmación pública suficiente de que todos los recorridos ganaderos estén habilitados.

Esto representa una preocupación adicional para quienes necesitan trasladar sus animales, organizar las majadas y asegurar el acceso a los campos de pastoreo durante el verano.

En septiembre, el delegado presidencial de Coquimbo, Víctor Pino, y la ministra de Gobierno de San Juan, Laura Palma, acordaron anticipar las negociaciones del convenio de veranadas 2026-2027.

Las estimaciones preliminares contemplan aproximadamente 57.000 cabezas de ganado caprino y 1.600 animales mayores, mientras San Juan solicitó reforzar los controles sanitarios y acreditar que los animales se encuentren libres de tuberculosis y brucelosis.

El objetivo de las autoridades era suscribir el acuerdo durante los primeros días de noviembre, aunque hasta el momento no fue posible confirmar públicamente su firma definitiva. En octubre, el Consejo Regional de Coquimbo había solicitado acelerar las tareas de desparasitación y convocar a la Mesa Regional Caprina para informar a los crianceros sobre el estado de las negociaciones.

El desafío bilateral

El antecedente inmediato es el convenio firmado el 9 de diciembre de 2025 para regular el ingreso y tránsito de crianceros chilenos hacia los Altos Valles de Calingasta durante la temporada anterior. El acuerdo fue analizado por la Legislatura sanjuanina en septiembre de este año, pero su existencia no implica una autorización automática para el período 2026-2027.

Para los crianceros, la urgencia es doble porque necesitan recuperar el ganado perdido y asegurar alimento para los animales que sobrevivieron a los temporales. También requieren certezas sobre las autorizaciones, los costos del traslado y las condiciones de los caminos antes de comenzar el movimiento hacia la cordillera argentina.

San Juan, por su parte, debe compatibilizar esta actividad tradicional con la protección de los recursos naturales y las condiciones sanitarias de los Altos Valles. Las importantes nevadas podrían contribuir a una mayor disponibilidad de agua durante el verano, aunque esto no garantiza que todos los sectores tengan capacidad suficiente para recibir la cantidad proyectada de animales.

La situación demuestra que las veranadas ya no pueden analizarse únicamente como un acuerdo para utilizar pastizales argentinos.

Después de un invierno que dejó miles de animales muertos y una actividad productiva debilitada, las negociaciones entre Chile y San Juan también tendrán consecuencias sobre la recuperación económica de las familias crianceras y la conservación ambiental de la alta cordillera.

 

 

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