Un derrumbe en una mina de oro en Colombia dejó 14 muertos y expone los riesgos de la minería ilegal
Un deslizamiento de tierra en una mina de oro a cielo abierto provocó la muerte de 14 personas y dejó otras siete heridas en el departamento de Nariño, en el suroeste de Colombia. El accidente ocurrió el lunes 19 de octubre en el sector rural de El Chambero, cerca del municipio de Santa Bárbara de Iscuandé, en una zona de difícil acceso sobre la costa del Pacífico.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades regionales, alrededor de 30 personas se encontraban en el yacimiento cuando se produjo el derrumbe, que sepultó a los trabajadores mientras realizaban tareas de extracción de oro. De los siete heridos, cuatro se encontraban en estado grave.
Los equipos de rescate concluyeron la búsqueda sin que se registraran personas desaparecidas. Trece de los cuerpos fueron trasladados a la cabecera municipal de Santa Bárbara de Iscuandé, mientras que el restante quedó en Guapi, en el departamento del Cauca. Las autoridades coordinaron con el Ejército el traslado aéreo de los heridos de mayor gravedad hacia Tumaco.
Las dificultades para llegar a la zona
El accidente ocurrió en las riberas del río Iscuandé, dentro del territorio del consejo comunitario Cuenca del Río Iscuandé. La ubicación remota, las condiciones del terreno y las dificultades de seguridad complicaron el despliegue de los organismos de emergencia.
Habitantes de la zona, bomberos y miembros de la Defensa Civil participaron en las primeras tareas de rescate. La Defensoría del Pueblo de Colombia solicitó apoyo aéreo, recursos médicos y asistencia logística para atender a las víctimas. También reclamó garantías de seguridad para que los equipos de rescate y el personal humanitario pudieran trabajar en el lugar.
La Agencia Nacional de Minería informó que su equipo de Salvamento Minero estaba dispuesto a intervenir, aunque las condiciones de acceso y de orden público impedían su llegada al sitio del derrumbe.
La minería informal, bajo la lupa
El accidente volvió a poner en primer plano los riesgos de la minería informal e ilegal en el suroeste colombiano. Según la información difundida por medios locales e internacionales, la explotación afectada operaba sin los permisos correspondientes.
Nariño es una de las regiones donde la extracción ilegal de oro representa una fuente de ingresos para grupos armados que también participan en actividades como el narcotráfico y la extorsión. Las autoridades departamentales advirtieron sobre la falta de alternativas económicas para algunas comunidades y las condiciones de riesgo en las que se desarrolla parte de la actividad minera.
Además de los peligros laborales, la explotación ilegal de oro está asociada en distintas zonas de Colombia con la deforestación y la contaminación de cursos de agua por el uso de mercurio.
La tragedia se produjo menos de tres meses después de otro accidente fatal en una mina artesanal de oro en Nariño, que dejó 13 muertos. Con ambos episodios, 27 personas murieron en derrumbes mineros en el departamento en ese período, según las autoridades regionales
M&D con información de Infobae