Los gobernadores del Norte reclaman a Milei inversiones ferroviarias para sostener la minería y la producción

Cansado de promesas, el gobernadora de Tucuman, Osvaldo Jaldo exigió a la Nación que la concesión del Belgrano Cargas contemple obras obligatorias en los ramales del Norte. El planteo expone las demandas de infraestructura de diez provincias, donde el ferrocarril resulta estratégico para la minería y las economías regionales.

La privatización del Belgrano Cargas abrió una nueva discusión entre el Gobierno nacional y las provincias del Norte Grande. El gobernador tucumano Osvaldo Jaldo reclamó que la concesión garantice inversiones efectivas en las vías y no se limite a transferir la explotación del servicio.

“Es bueno que se licite, que se explote y que esté en condiciones, porque el ferrocarril no tiene que ver solamente con las máquinas y los vagones, sino también con las vías y su mantenimiento”, sostuvo Jaldo en declaraciones difundidas por La Gaceta.

El mandatario advirtió que el deterioro de los ramales impacta sobre los tiempos y costos de transporte: “No es lo mismo un tren que no puede andar a más de 30 kilómetros por hora porque las vías no se lo permiten, que uno que pueda circular a mayor velocidad y llegar en menos tiempo a los puertos por donde salen nuestras economías regionales”.

Jaldo pidió que los ramales 14 y 15 sean expresamente contemplados en los pliegos: “No hay duda de que en esa licitación y en ese pliego tienen que incorporar, no de manera voluntaria, sino como una condición obligatoria, mejorar, refaccionar, arreglar y poner en condiciones esos ramales”.

Quiénes integran el Norte Grande

El Norte Grande reúne a diez provincias y sus actuales gobernadores: Tucumán, Osvaldo Jaldo; Salta, Gustavo Sáenz; Jujuy, Carlos Sadir; Catamarca, Raúl Jalil; Santiago del Estero, Elías Suárez; La Rioja, Ricardo Quintela; Chaco, Leandro Zdero; Formosa, Gildo Insfrán; Corrientes, Juan Pablo Valdés; y Misiones, Hugo Passalacqua.

Sus posiciones políticas no son idénticas ni todos formularon el mismo cuestionamiento ferroviario. Sin embargo, en las asambleas regionales plantearon necesidades compartidas de infraestructura, energía, conectividad y logística para reducir las desventajas competitivas frente a los grandes centros de consumo y exportación.

En junio, Valdés destacó que la agenda común apunta a “reducir asimetrías y mejorar la competitividad de nuestras provincias”. En agosto, el encuentro regional en Posadas volvió a incluir infraestructura y energía entre sus prioridades.

Un tren para la minería

El debate también alcanza a las grandes inversiones mineras que avanzan en el NOA. Proyectos de litio y cobre en Salta, Jujuy y Catamarca demandan el traslado de materiales, maquinaria, combustibles e insumos durante la construcción, y luego sistemas confiables para transportar parte de su producción.

La red ferroviaria puede reducir la dependencia del camión en determinados trayectos y cargas, siempre que ofrezca vías aptas, acceso a terminales, conexiones con los proyectos y un servicio regular. No todas las minas disponen hoy de vinculación ferroviaria directa: esa limitación exige planificación logística e inversiones complementarias.

Las economías regionales enfrentan un problema semejante. Azúcar, cítricos, granos y otras producciones necesitan conectar los centros de origen con mercados y puertos sin que el costo del flete absorba parte decisiva del margen comercial.

Qué deberá garantizar la concesión

La Nación convocó en agosto a licitación por 50 años para las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, que comprenden 7.594 kilómetros en 16 provincias. La convocatoria prevé planes de inversiones y la posibilidad de acceder al RIGI, por lo que no corresponde afirmar que no existan obligaciones de inversión.

La cuestión pendiente es precisar qué ramales serán intervenidos, con qué cronogramas, estándares de servicio y controles. El Gobierno argumenta que la participación privada permitirá modernizar un sistema deficitario; los mandatarios provinciales procuran evitar que los trazados de mayor costo queden fuera de las prioridades de recuperación.

Para la minería y el resto de las economías regionales, la discusión no termina en el cambio de operador. Un ferrocarril que no recupere capacidad de transporte, previsibilidad y conexión territorial difícilmente pueda acompañar la expansión productiva que se proyecta para el interior del país.

 

 

Minería & Desarrollo

 

 

Te puede interesar