2026-09-28

Cómo son las inspecciones geológicas que realiza San Juan para controlar los proyectos mineros

La Dirección Técnica Geológica Minera del Ministerio de Minería verifica en terreno que las empresas cumplan con lo declarado en sus expedientes. Perforaciones, labores legales, planes de inversión, servidumbres y proyectos que buscan reactivarse forman parte de los controles que realiza la provincia.

Las coordenadas de un expediente minero pueden llevar a un punto preciso de la cordillera. Allí, sobre el terreno, comienza una parte del proceso que pocas veces queda expuesta cuando se habla de exploración y desarrollo minero: la verificación de que aquello que una empresa declaró ante la autoridad minera efectivamente exista y se esté realizando en el lugar informado. Esa tarea está a cargo de la Dirección Técnica Geológica Minera del Ministerio de Minería de San Juan, que realiza inspecciones sobre proyectos y derechos mineros en distintos puntos de la provincia.

Los geólogos que participan de estas recorridas no tienen como objetivo realizar nuevos descubrimientos. Su función es controlar técnicamente las actividades declaradas por las compañías, desde trabajos de prospección y exploración hasta labores legales, perforaciones, planes de inversión y proyectos que buscan recuperar actividad después de períodos de inactividad. El control también puede alcanzar caminos, puentes, campamentos, servidumbres y canteras de minerales industriales.

Desde el 15 de enero hasta la fecha, el área realizó 20 inspecciones de campo. La cifra no equivale necesariamente a 20 expedientes: una misma salida puede extenderse durante varios días y abarcar diferentes derechos mineros y trámites. Según precisaron desde Geología, durante este año ya fueron controlados más de 100 expedientes.

Una parte de estas verificaciones está relacionada con los artículos 217 y 225 del Código de Minería. El primero establece obligaciones vinculadas con el plan y monto de inversiones de los titulares de derechos mineros, mientras que el segundo contempla los planes de activación o reactivación de propiedades que permanecieron inactivas. En ambos casos, la inspección permite contrastar la documentación presentada con las tareas efectivamente realizadas.

El análisis no consiste simplemente en comprobar cuánto dinero declara haber invertido una compañía. El control busca determinar si los trabajos realizados son compatibles con la etapa y las obligaciones del proyecto. En una etapa inicial pueden encontrarse tareas de prospección, estudios geoquímicos o geofísicos, mientras que una exploración más avanzada puede involucrar perforaciones, toma de muestras y trabajos orientados a conocer con mayor precisión las características del yacimiento.

Del expediente al terreno

Uno de los controles específicos corresponde a las labores legales, cuya existencia y ubicación deben ser verificadas físicamente. Para realizar estas inspecciones, los técnicos trabajan con la información contenida en los expedientes y con el apoyo de Catastro Minero, utilizando las coordenadas registradas para localizar el área correspondiente.

Una vez en el terreno, los inspectores pueden revisar perforaciones, canaletas, frentes de excavación, testigos de sondaje y otras evidencias relacionadas con los trabajos informados por las empresas. El objetivo es establecer si las labores denunciadas corresponden con lo declarado ante la autoridad minera y si se encuentran efectivamente dentro del área indicada.

Las recorridas también pueden incluir la verificación de servidumbres vinculadas con caminos, puentes y campamentos, controles relacionados con fianzas mineras y relevamientos de canteras de áridos, bentonita y otros minerales industriales. Se trata de controles diferentes según el tipo de expediente y la actividad que se encuentre declarada.

“La función de Geología es verificar el correcto cumplimiento de la ley. Tenemos que comprobar que las cosas se hagan según la normativa vigente”, explicó Romina Gómez, geóloga y responsable de la Dirección Técnica Geológica Minera. Cuando durante una inspección aparecen cuestiones que corresponden a otras áreas específicas de fiscalización, las observaciones pueden ser derivadas a los organismos con competencia sobre esos aspectos.

La actividad de inspección también genera información geológica que excede el objetivo puntual de cada expediente. Las recorridas permiten registrar características del terreno, revisar evidencias de mineralización y reunir información sobre las áreas inspeccionadas. La propia estructura de fiscalización técnico-geológica provincial contempla, además del control de los proyectos, el relevamiento y sistematización de información sobre la geología y el potencial minero de San Juan.

El control adquiere una dimensión particular en un momento de fuerte actividad exploratoria y de expectativa por el desarrollo de grandes proyectos de cobre. Mientras aumentan los trabajos sobre el terreno, la revisión de expedientes y las inspecciones permiten mantener un vínculo entre lo que las empresas informan en la documentación minera y lo que efectivamente ocurre en los yacimientos.

Las recorridas de los geólogos constituyen, así, una instancia técnica que acompaña todo el ciclo de los derechos mineros: desde los primeros trabajos de exploración hasta la comprobación de inversiones, labores legales y planes destinados a activar o reactivar propiedades. Para la provincia, el desafío consiste en que ese seguimiento pueda sostenerse a medida que crece la cantidad y escala de los proyectos mineros en San Juan.

 

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