2026-07-22

La próxima competencia minera será financiera. Por qué Argentina debe adoptar un régimen de acciones flow-through

Durante décadas, las jurisdicciones mineras han competido sobre las mismas variables: potencial geológico, estabilidad política, régimen tributario, permisos e infraestructura. Esos fundamentos siguen siendo esenciales, pero ya no son suficientes.

Durante décadas, las jurisdicciones mineras han competido sobre las mismas variables: potencial geológico, estabilidad política, régimen tributario, permisos e infraestructura. Esos fundamentos siguen siendo esenciales, pero ya no son suficientes.

Mientras el mundo busca suministros seguros de cobre y otros minerales críticos, una competencia diferente está emergiendo silenciosamente. Las jurisdicciones que liderarán la próxima generación de descubrimientos no serán necesariamente aquellas con la mejor geología. Serán aquellas que construyan los sistemas financieros más eficaces para financiar el riesgo exploratorio.

Génesis

Toda gran mina comienza como una hipótesis geológica. Antes de los estudios de factibilidad, antes de la construcción, antes de la producción, está la exploración: actividad caracterizada por una elevada incertidumbre técnica, horizontes de inversión prolongados y un acceso limitado al financiamiento convencional. Las políticas públicas suelen concentrarse en facilitar el desarrollo de minas, dejando de lado la etapa en la que realmente nacen las minas del futuro.

Modelo Canadiense

Su régimen de acciones flow-through no redujo el riesgo geológico ni garantizó descubrimientos exitosos. Conectó el capital privado con la exploración, permitiendo que determinadas deducciones fiscales generadas por los gastos de exploración fueran transferidas desde empresas sin ingresos imponibles hacia inversores que pudieran utilizarlas de manera inmediata.

El resultado fue que se convirtió en uno de los pilares del mercado de capitales para exploración más sofisticado y exitoso del mundo.

Trascender

Los países con gran potencial mineral como el nuestro ya no deben únicamente atraer empresas mineras, deben atraer capital para la exploración. Son acciones distintas que requieren herramientas de política pública diferentes.

Oportunidad

Argentina posee un potencial geológico de clase mundial, especialmente en cobre. Sin embargo, su ecosistema de financiamiento continúa concentrado en proyectos avanzados. Las empresas junior de exploración acumulan con frecuencia valiosos atributos fiscales que tienen escaso valor económico inmediato, debido a que generan ingresos imponibles limitados o directamente inexistentes. Al mismo tiempo, los inversores dispuestos a financiar nuevos descubrimientos no cuentan con ningún mecanismo que reconozca el valor que generan al asumir el riesgo exploratorio.

Esta desconexión no es geológica. Es financiera.

Un régimen moderno de financiamiento para la exploración en Argentina, inspirado en los principios de las acciones flow-through, pero adaptado a las instituciones locales, modificaría profundamente esa ecuación.

Ese esquema debería ser cuidadosamente focalizado. Los gastos elegibles deberían limitarse a actividades certificadas de exploración greenfield. El capital debería obtenerse mediante emisiones primarias de acciones. Auditorías técnicas, controles fiscales y plazos estrictos para la ejecución de los gastos deberían garantizar la credibilidad del sistema. Asimismo, podrían reservarse incentivos adicionales para minerales críticos, para que los nuevos descubrimientos generan el mayor valor estratégico.

Inteligencia

Esto no representaría un subsidio a la minería, representaría una inversión en conocimiento.

La exploración genera información geológica. Algunos programas descubren yacimientos. Otros eliminan incertidumbre, perfeccionan la comprensión regional y mejoran la asignación futura de capital. Incluso las perforaciones que no conducen a un descubrimiento contribuyen a fortalecer la inteligencia geológica de un país.

Precisamente por eso, la exploración merece una arquitectura financiera diferente de la que se aplica a las inversiones corporativas convencionales.

Liderazgo

Los países que dominarán el próximo ciclo minero no serán simplemente aquellos que posean recursos minerales. Serán aquellos que comprendan que la innovación financiera posee una importancia estratégica tan relevante como la dotación geológica.

Argentina tiene la oportunidad de participar en esa transformación, no replicando el modelo canadiense, sino construyendo la próxima generación de financiamiento para la exploración, adaptada a un mundo donde los minerales críticos se han convertido en un activo estratégico y donde el capital fluye cada vez más hacia las jurisdicciones capaces de gestionar el riesgo con la misma inteligencia con la que administran sus recursos.

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