Uno de los dueños de Vicuña
Las enseñanzas que dejó un fallo para que inversionistas demanden a Lundin por demorar la información de un derrumbe en Chile
En la demanda colectiva liderada por Dov Markowich ante los tribunales de Ontario, los accionistas de Lundin Mining Corp. están buscando una compensación económica total de 185 millones de dólares canadienses (CAD).
El reclamo judicial denuncia que Lundin demoró 30 días en comunicar a sus accionistas el desastre ambiental que provocó en su mina ubicada en Tierra Amarilla, la Candelaria, en Chile, donde destruyó acuíferos y hasta el día de hoy dejo a una comunidad en estado de alerta por derrumbes.
Durante ese mes de silencio, los accionistas compraron o retuvieron activos a un valor inflado, antes de que las acciones se desplomaran un 16% tras el anuncio tardío.
En el caso que analizamos, los accionistas ya habían demandado a Lundin Mining antes del fallo de la Corte Suprema. Pero la empresa minera intentó bloquear la demanda y para eso apeló hasta el máximo tribunal canadiense donde perdió toda chance de frenar la demanda colectiva cuyo costo va mas allá del reclamo en dólares, ya que expone a la empresa con sus verdaderos valores al intentar no hacerse cargo de su mala praxis operativa y gravísimos daños ambientales para la comunidad donde opera.
Este caso que involucra a Lundin cuestiona hasta dónde deben informar las empresas mineras canadienses sobre riesgos sociales, ambientales y de derechos humanos ¿Qué exige realmente la transparencia empresarial?
Y yendo más allá: ¿Qué es lo que dicen las empresas sobre su responsabilidad social y qué es lo que efectivamente hacen cuando se pone a prueba?
Este fallo sentó un precedente clave en el derecho corporativo canadiense, ya que obliga a las empresas a ser mucho más transparentes y proactivas en el manejo de la información y la comunicación de sus incidentes.
El fallo es de fines del año pasado pero sus repercusiones se extienden hasta hoy. Se lo conoce como el fallo “Markowich” y marca un punto de inflexión en la gobernanza corporativa global.
El caso demuestra que los compromisos con los accionistas y la transparencia con las comunidades ya no son agendas separadas, sino dos caras de una misma moneda financiera y legal.
La divulgación de información empresarial
Los Principios Rectores de la ONU y las Directrices de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) son los principales instrumentos que establecen normas a nivel mundial para la conducta empresarial responsable y el respeto a los derechos humanos.
Si bien su contexto difiere de la normativa canadiense sobre valores, estas directrices constituyen marcos de referencia útiles para la divulgación responsable de información empresarial que pueden implementarse de manera práctica.
Los Principios Rectores establecen que los Estados deben exigir a las empresas que divulguen información cuando sea apropiado. Por ejemplo, el Principio 21 establece que las empresas deben estar preparadas para comunicar externamente su impacto en los derechos humanos, especialmente cuando las partes interesadas plantean estos impactos.
Lo que importa a muchas empresas
A la hora de defender las perdidas financieras muchas empresas tiran por la ventana sus valores corporativos, en especial los relacionados con ESG.
Las pérdidas que se vienen
Los reclamos financieros en contra de Lundin se dividen estrictamente de la siguiente manera:
- Daños generales y especiales (175 millones de CAD): Esta suma está destinada a cubrir las pérdidas de capital directas sufridas por el colectivo de inversores. Abarca a todas las personas que compraron acciones de Lundin entre el 25 de octubre y el 29 de noviembre de 2017. Los demandantes argumentan que, debido al silencio de la empresa minera, pagaron un precio inflado artificialmente por las acciones antes de que estas se desplomaran un 16% al revelarse el derrumbe en Chile.
- Daños punitivos (10 millones de CAD): Los accionistas exigen este monto adicional como un castigo financiero explícito a la empresa. El objetivo de los daños punitivos en el derecho canadiense es reprender públicamente la conducta de los directivos por considerar que actuaron de mala fe u ocultaron información deliberadamente, sirviendo además como advertencia para que otras corporaciones no repitan esa opacidad.
Repercusiones
El fallo de la Corte Suprema de Canadá en el caso Lundin Mining Corp. v. Markowich impacta de forma directa y profunda a las mineras extranjeras en Latinoamérica, ya que la gran mayoría de ellas son de origen canadiense y cotizan en la Bolsa de Toronto (TSX).
Dado que el incidente que originó la demanda ocurrió en la mina Candelaria en Chile, la justicia sentó un precedente que altera las reglas del juego operativo y comunitario en toda la región bajo los siguientes ejes:
- El fin del secreto en los "incidentes cotidianos"
- Antes del fallo: Las empresas mineras solían catalogar eventos como derrumbes parciales, huelgas locales, grietas de estabilidad o bloqueos de caminos comunitarios como "riesgos inherentes y operativos normales" de la actividad en Latinoamérica. Si el balance general anual no corría peligro de quiebra, la gerencia manejaba la crisis a nivel local de forma privada.
- Ahora: Las empresas ya no pueden usar el filtro de la "normalidad" del riesgo. Cualquier alteración física u operativa en el terreno (sea en Perú, México, Argentina o Chile) debe ser evaluada de inmediato bajo un marco estricto. Si afecta la planificación de la mina o las proyecciones locales de producción, califica jurídicamente como un cambio operativo obligatorio de reportar a los mercados centrales.
- Mayor control y fiscalización desde Canadá hacia las filiales locales
- Las casas matrices en Vancouver o Toronto están obligadas a implementar sistemas de auditoría y canales de reporte en tiempo real mucho más severos con sus gerencias locales en Latinoamérica.
- Los directores corporativos en el extranjero saben que si un gerente de filial en la región oculta o minimiza un problema socioambiental o de licencia para operar para "evitar ruidos con el gobierno local", la junta directiva en Canadá puede enfrentar demandas multimillonarias de forma personal
- Las crisis comunitarias adquieren "valor financiero inmediato"
- En Latinoamérica, los conflictos con comunidades locales por agua, tierras o impactos ambientales suelen escalar gradualmente.
- Tras este fallo, si una protesta frena la operación de un yacimiento, altera la secuenciación del minado o provoca un cambio técnico preventivo, las empresas mineras no pueden esperar a la entrega trimestral de resultados para avisar a sus inversionistas. Deben emitir comunicados de prensa urgentes de forma casi inmediata para evitar asimetrías de información.
El proceso legal y su estado actual:
- El origen de la demanda (Llevada por Dov Markowich)
La demanda fue iniciada originalmente por el accionista Dov Markowich ante el Tribunal Superior de Ontario.
Markowich demandó en representación de un colectivo de inversionistas afectados, alegando que la empresa violó la Ley de Valores al retrasar un mes la divulgación del derrumbe en la mina chilena Candelaria.
- Qué hacía Lundin para frenar la demanda
En el sistema judicial canadiense, para proceder con una demanda colectiva por valores (mercado secundario), los demandantes necesitan primero una autorización o permiso judicial (leave to proceed).
- Lundin utilizó recursos legales para frenar este permiso.
- Una primera instancia le dio la razón a la minera argumentando que el derrumbe no cambiaba el "núcleo del negocio".
- Los accionistas apelaron y el caso escaló hasta el máximo tribunal del país.
- El resultado del fallo de la Corte Suprema
Con una votación de 8 contra 1, la Corte Suprema de Canadá desestimó de forma definitiva la apelación de Lundin. Al hacerlo:
- Ratificó el derecho de los accionistas: El tribunal dictaminó que la demanda tiene bases legales sólidas y plausibles para ser juzgada.
- Destrabó el juicio: La demanda colectiva certificada regresó a los tribunales inferiores (el Tribunal Superior de Justicia de Ontario) para continuar con el litigio de fondo.
- La postura de la empresa ante el avance del juicio
En sus reportes financieros corporativos (como el Informe Anual de Lundin Mining), la minera notificó formalmente a los mercados que la demanda colectiva continuará su curso en Ontario tras el revés judicial, manifestando que "tienen la intención de defenderse enérgicamente" frente a los reclamos de los accionistas.
El juicio no evalúa ya si se permite demandar, sino cuánto dinero deberá pagar Lundin en compensaciones a los inversores si se demuestra la negligencia en la divulgación.
Escaso compromiso y formación profesional
Ocultar incidentes operativos o socioambientales para proteger momentáneamente el precio de la acción es una estrategia obsoleta y legalmente peligrosa. Sin embargo, se trata de una acción que impulsan a diario CEOs limitados y de escaso compromiso con sus trabajadores y comunidades.
La importancia de la transparencia radica en que la verdad de lo que ocurre con las comunidades locales siempre termina impactando en las pantallas de los operadores de bolsa, es decir en el precio de la acción.
Las empresas líderes del futuro serán aquellas que entienden que el reporte temprano de un problema no es un signo de debilidad, sino una demostración de control, madurez institucional y respeto por los derechos de todos sus grupos de interés (stakeholders).
El Conflicto
- El enorme socavón en Tierra Amarilla apareció en 2022 en terrenos de la mina Alcaparrosa, operada por Lundin Mining. El cráter midió unos 32 metros de diámetro y 64 metros de profundidad. Tras las investigaciones, las autoridades ordenaron el cierre definitivo de la mina y aplicaron multas millonarias a la empresa.
- Un socavón es un hueco que se forma cuando la tierra se hunde. Ocurre cuando el suelo pierde su soporte por debajo. En este caso, el colapso fue provocado por la extracción no autorizada en las galerías subterráneas que terminaron debilitando el terreno. Los tribunales exigieron a Lundin reparar el daño, rellenar el agujero y garantizar agua para la comunidad
- La omisión: Lundin no informó este hecho de inmediato. Esperó hasta una sesión informativa programada un mes después, donde anunció que la producción de mineral de cobre caería un 20% el año siguiente.
- El impacto financiero: Al día siguiente del anuncio, las acciones de Lundin cayeron un 16%. El inversionista Markowich inició la demanda alegando que la empresa ocultó deliberadamente información material que debió divulgarse de forma urgente.