El ENRE modificó la autorización eléctrica a Vicuña y excluyó a Filo del Sol
Una reciente decisión del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) introdujo un cambio relevante en el esquema energético vinculado al proyecto minero Vicuña, al rectificar resoluciones previas y excluir formalmente al yacimiento Filo del Sol de la autorización eléctrica originalmente contemplada.
La medida responde a la detección de un “error material” en resoluciones anteriores, donde se había incluido tanto a Josemaría como a Filo del Sol dentro de la solicitud de acceso y ampliación del sistema de transporte eléctrico. Tras la corrección, el alcance quedó limitado exclusivamente al proyecto Josemaría, eliminando cualquier referencia al segundo yacimiento.
En términos prácticos, esto significa que la infraestructura eléctrica proyectada —pensada para abastecer una demanda estimada en 260 MW— ya no contempla, al menos en esta instancia administrativa, el desarrollo conjunto de ambos proyectos, sino únicamente la operación inicial de Josemaría.
Este ajuste no es menor. La planificación original implicaba una visión integrada del distrito minero, donde distintas iniciativas compartían infraestructura energética estratégica, incluyendo líneas de alta tensión, estaciones transformadoras y ampliaciones del sistema interconectado. Al excluir a Filo del Sol, ese esquema pierde, al menos temporalmente, su carácter conjunto.
En ese sentido, la rectificación refuerza la idea de que el desarrollo avanzará de manera segmentada, con Josemaría como eje principal en el corto plazo, mientras que otros yacimientos deberán tramitar sus propias autorizaciones e infraestructura de forma independiente.
No obstante, el ENRE aclaró que la corrección es de carácter administrativo y no altera el análisis técnico ni la viabilidad de las obras energéticas proyectadas. Es decir, no implica un freno al desarrollo minero, sino una redefinición formal del alcance del expediente en curso.
La exclusión de Filo del Sol del esquema eléctrico actual no solo reordena la planificación técnica, sino que también reabre el debate sobre cómo se distribuirán los beneficios, las inversiones y la infraestructura en uno de los desarrollos mineros más relevantes de la región.